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sábado, 9 de febrero de 2019

Formación y aprendizaje nos hacen libres

El día que "entregué" la arpillera acabada
Mientras daba la última puntada a mi tercera arpillera, la que está dedicada a Francesca Bonnemaison, pensaba en todo el camino que habíamos recorrido con el grupo de arpilleristas. Pensaba en los primeros días, casi un año antes, cuando alrededor de nuestra mesa de costura, buscábamos que historias queríamos coser. Habíamos ido y venido sobre varios temas y nos encontrábamos profundizando sobre el concepto de la disrupción y más concretamente sobre mujeres disruptivas. Discutíamos, a veces con cierto acaloramiento, si la disrupción era buena o era mala, parte del grupo alegaba que romper sin posibilidad de volver atrás no podía ser algo bueno. Yo, he de confesarlo, principal instigadora y defensora de trabajar la disrupción en clave femenina, insistía y explicaba que un cambio disruptivo necesariamente no debía ser ni grande ni violento, que en muchas ocasiones, pequeños cambios silenciosos habían provocado la disrupción. Así, como os contaba en el post "¿Igualdad?, ¡Mejor equilibrio!" nos pusimos a investigar cuales eran nuestras mujeres disruptivas. No fue tarea fácil, nos costaba encontrar la mujer referente que queríamos plasmar en nuestras telas, el valor que cada una daba a la historia que iba a contar y así,  poco a poco, fuimos encontrando a nuestra verdadera heroína, conocidísima o absolutamente anónima.   

Francesca en versión arpillera
Cosiendo esta arpillera he podido imaginar como eran las mujeres a principios del siglo pasado, como era aquella sociedad en la que la mujer era la "reina del hogar" a cambio de practicar virtudes como la castidad, la abnegación y la sumisión. Mujeres profundamente religiosas a las que la Iglesia asignó la misión de disciplinar al esposo y educar a los hijos en valores católicos. Mujeres de cierta posición social a las que asignaron el papel de "misioneras sociales" para moralizar a las mujeres y a los niños de los sectores pobres. Y así, en 1909 Francesca Bonnemaison,  gracias a un encargo del rector de la parroquia de Santa Ana en Barcelona puso en marcha la biblioteca parroquial "Obra de Buenas Lecturas", como decía la propaganda, un espacio de entrada libre para todas las mujeres (sin tener en cuenta su clase social). Puntada a puntada fui descubriendo todos y cada uno de los pasos que fue dando Francesca, seguramente eran pasos no muy largos pero firmes, pasó de la biblioteca a la formación y así empezaron a darse clases de feminismo, corte y confección, cocina, cálculo mercantil, dactilografía, aritmética, gramática en varias lenguas, taquigrafía y educación física. Menudo atrevimiento enseñar todo eso a mujeres castas, abnegadas y sumisas de todas y cada una de las clases sociales, menuda DISRUPCIÓN!!!!

Creo que ya os lo he contado, pero para las personas que se acercan por aquí por primera vez lo voy a explicar de nuevo. En la parte posterior de las arpilleras acostumbramos a coser un bolsillo en el que la arpillerista "guarda" el texto manuscrito con el que ella quiere explicar su arpillera. Os aseguro que el momento en el que te pones con el bolígrafo ante el papel en blanco para escribir tus motivaciones y emociones es muy especial. Te das cuenta entonces que ese "papelito" quedará allí guardado, unido a la tela para siempre más y que será el testimonio más real de lo que la arpillerista ha querido contar, transmitir y compartir. Así, aquí os transcribo lo que guarda en su bolsillo mi arpillera:

TOTA DONA VAL MÉS QUAN LLETRA APRÈN

Vaig llegir i rellegir la història de la Francesca Bonnemaison, una dona de bona posició social a qui agradava cosir, fer obres de caritat, creient i amant de l'esport. Cap al 1900 ésser una dona amb inquietuts, més enllà de casar-te i tenir fills no era cosa ben vista. Vaig decidir cosir aquesta arpillera perquè la Francesca va ser una dona que sense fer massa soroll, sense cridar massa l'atenció i sense cap tipus de violència va provocar un canvi que trencava definitivament amb el que havia succeït fins aleshores. En una societat a on les classes socials estaven perfectament definides i no diguem el paper de la dona, la Francesca va ser una gran intraemprenedora "dins el sistema normalment establert", el que, sota el meu punt de vista , és mes difícil que ser emprenedora. Posar en marxa la primera biblioteca popular de la dona a Europa té mèrit pero obrir-la a TOTES les dones independentment de la seva classe social és molt més meritori. I la cosa va funcionar, un espai exclusiu per a dones a on aprendre i a on crèixer plegades va servir per a tenir noves perspectives de la vida en femení. Repeteixo les seves paraules: tota dona val més quan lletra aprèn i avui encara m'atreveixo a afirmar que tota dona ÉS més quan TOT aprèn.
La meva dona disruptiva, la meva heroïna ho és per haver estat capaç de trencar el sistema des de dins i haver-lo trencat sense opcions de tornar endarrera. Avui no en tenim cap dubte, la formació i l'aprenentatge ens faran lliures.



TODA MUJER VALE MÁS CUANDO LETRA APRENDE

Leí y releí la historia de la Francesca Bonnemaison, una mujer de buena posición social a la que gustaba coser, hacer obras de caridad, creyente y amante del deporte. Hacia 1900 ser una mujer con inquietudes, más allá de casarte y tener hijos no era cosa bien vista. Decidí coser esta arpillera porque Francesca fue una mujer que sin hacer demasiado ruido, sin llamar demasiado la atención y sin ningún tipo de violencia provocó un cambio que rompía definitivamente con lo que había sucedido hasta entonces. En una sociedad donde las clases sociales estaban perfectamente definidas y no digamos el papel de la mujer, Francesca fue una gran intraemprendedora "dentro del sistema normalmente establecido", lo que, bajo mi punto de vista, es más difícil que ser emprendedora. Poner en marcha la primera biblioteca popular de la mujer en Europa tiene mérito pero abrirla a TODAS las mujeres independientemente de su clase social es mucho más meritorio. Y la cosa funcionó, un espacio exclusivo para mujeres donde aprender y donde crecer juntas sirvió para tener nuevas perspectivas de la vida en femenino. Repito sus palabras: toda mujer vale más cuando letra aprende y hoy todavía me atrevo a afirmar que toda mujer ES más cuando TODO aprende.
Mi mujer disruptiva, mi heroína, lo es por haber sido capaz de romper el sistema desde dentro y haberlo roto sin opciones de volver atrás. Hoy no tenemos ninguna duda, la formación y el aprendizaje nos harán libres.

Arpilleristas de Sant Roc, Sagrada Familia y Congrés
Y así, el 22 de enero inauguramos la exposición "Dones disruptives, arpilleres en acció" en la Fundació Ateneu Sant Roc. Nuestras arpilleras daban voz a 5 grandes retos que hoy todavía tenemos las mujeres:
  • Empoderamiento social
  • Derechos civiles
  • Formación y el aprendizaje
  • Cuerpo y mujer
  • Igualdad y equilibrio
Pasamos una tarde especial con la que cerrábamos un largo camino, compartíamos nuestras inquietudes y dábamos alas al esfuerzo de más de un año. 

Y como dice Ana María Bidegain:

Si las mujeres no tienen memoria, tampoco podrán tener presente,
ni transformar el futuro.

Os comparto la noticia que elaboró Televisió de Badalona y el catálogo de la exposición, en el que podréis encontrar mucha más información. 



Catálogo de la exposición

jueves, 5 de julio de 2018

Haciendo afición, piensa con las manos, luego crea

El otro día comentaba precisamente con Julio Mayol que soy mujer de "primeras veces", disfruto y me esfuerzo en la primera vez de todo lo que intento: un concierto, una ponencia, un taller, una arpillera, lo que sea, como la primera vez no hay nada. Me divierte imaginar que va a pasar en cada momento,  preparar todos y cada uno de los detalles, pensar en lo que puede fallar y lo que puede sorprender, sí, sí, "me pone" imaginar la cara de las personas que participarán, que lo verán, que lo consumirán. 

Foto cortesía de DIRCOM en pleno taller
Y es precisamente el gusto por las primeras veces lo que me llevó a pensar como desarrollar un taller de aplicación de manual thinking para el I Congreso Innova +C de DIRCOM. La lianta fue Isabel Perancho pidiéndome un taller dinámico, en el que, siempre que fuera posible, los y las "talleristas" hicieran más que vieran. Con esas simples pero no tan sencillas premisas empecé a pensar en el "workshop" y finalmente opté por 3 etapas:
  • Explicar que es manual thinking, como surge, como lo define Luki Huber y las diferentes técnicas de aplicación.
  • Enseñar, como junto con Victor, en Menarini hemos aplicado el sistema para cuestiones diferentes y con técnicas variadas. Así, nos llevamos nuestro plan de comunicación interna y externa bienal, su evolución/adaptación temporal anual y el ejemplo de una actividad como es el Concierto de gospel notas solidarias por Badalona.
  • Probar "el invento" con una actividad conocida y ya realizada en la que poner a trabajar a las más de 30 personas asistentes.
Así preparé una pequeña presentación para centrar el tema y "calentar" no sólo el ambiente, también las mentes:


El "caso" con el que íbamos a trabajar, cómodamente distribuidos por grupos, fue como organizar y desarrollar una campaña de donación de sangre en un laboratorio farmacéutico. Deciros que en 2017, por primera vez lo hicimos en Menarini y queríamos ver si 30 mentes de procedencia diversa aportaban ideas diversas para un proyecto común. El reto era conseguir un proceso de trabajo fluido en el que, a pesar de conocer mínimamente la técnica y poco o nada a los y las talleristas pudiésemos construir un documento único para repetir y mejorar la actividad.

El resultado obtenido fue:

Resultado real del workshop listo para usar!
Y aquí viene lo importante, salieron dos cosas nos llamaron fuertemente la atención: las personas que donan sangre quieren saber "adonde va su sangre" y es recomendable "recompensarlos" con algún detalle.

Pues bien, ayer 4 de julio tuvo lugar la campaña de donación 2018 y gracias a un inofensivo workshop con un grupo de dircom's variopintos supimos que el Banc de sang i teixits enviará un SMS a los donantes indicando que "su sangre va a ser utilizada con un paciente" y tras escuchar las propuestas de los asistentes al taller, fueron obsequiados con una pulsera roja en la que se lee: HE DADO SANGRE CON MENARINI. No sabéis las buenas vibraciones que nos transmitían las pulseras al mediodía en nuestro comedor de empresa!!!

"Aprendemos grandes cosas por pequeñas experiencias" Bram Stoker.

domingo, 29 de octubre de 2017

Compartir es conectar

Hace 15 días inauguramos la exposición "Arpilleres en acció: refugiats", el resultado del trabajo que el grupo de arpilleristas de la Fundació Ateneu Sant Roc iniciamos en octubre de 2016. Fue a partir de la exposición "Després de les onades" que nos pusimos a hablar y luego a coser; el resultado final han sido 11 arpilleras que miran  a las personas que se ven obligadas a huir de sus casas por hambre, guerras o desastres naturales buscando un futuro mejor.  Mi arpillera quiere representar la playa de Lesbos y como llegan allí las personas que se echan a la mar.
FUGIR - HUIR
Huir de tu casa, de tu pueblo, de tu país, dejar atrás la familia, los amigos, el trabajo. Huir buscando un mejor futuro, pero incierto. Qué valentía que tienen los que lo hacen y atraviesan comarcas hostiles y desconocidas. Y con todo esto en mi cabeza empecé a hacer esta arpillera, sencilla y llana en la que cada puntada era un toque de realidad. La playa de Lesbos, los dinguis llenos de gente, el rescate y la llegada a la playa. En la tela hay tres pequeños mundos: los niños que juegan a pesar de todo, los socorristas de Open Arms que lo dan todo para salvar vidas y un médico atendiendo a un niño que ha conseguido llegar con vida. Qué mal corazón y cuánta realidad, que necesario no olvidar...

Aún contentas y emocionadas por el buen recibimiento de nuestro trabajo, ha llegado el momento de iniciar un nuevo curso y marcarnos un nuevo reto. Estuvimos trabajando con Roberta Bacic, compartiendo y debatiendo sobre arpilleras: que si han de tener o no perspectiva, los materiales a usar, la búsqueda de nuevas texturas y aprovechamos para preguntarnos cual va a ser el tema para este nuevo curso. Propusimos algunos tópicos estábamos francamente indecisas, pero "Mujer y trabajo" tomó impulso. Charlábamos sobre trabajo dentro y trabajo fuera de casa, que si las mujeres "podemos con todo", que si somos esposas, madres, trabajadoras y de repente Roser recordó una arpillera, "La diosa del siglo XXI" y yo recordé, al mismo tiempo, un fenomenal dibujo de Mónica Lalanda. Roberta se puso a buscar la arpillera en el ordenador y cuando apareció en pantalla no pude reprimir mi sorpresa: esencialmente era igual al dibujo de Mónica. Increíble, una arpillera argentina de 2014 inspirada en un dibujo de Mónica Lalanda???? Quedé estupefacta y rápidamente busqué el dibujo, "Médico y trabajadora".

XX1 Century Goddess (Ana Zlatkes & Mirta Zak)
Médico y trabajadora (Mónica Lalanda)
Hablé con Mónica y se puso loca de contenta, una asociación de ideas nos había permitido enlazar su dibujo como inspiración para una arpillera del día mundial de la mujer en 2014. Mucho me temo que ahora Mónica tiene pendiente venir a Sant Roc a conocer este fantástico y siempre sorprendente mundo de las arpilleras.

He de confesaros que sigo emocionada con la conexión establecida, con la asociación de ideas simultánea al pensar en mujer trabajadora y, de nuevo, compruebo que si compartes creces, o mejor dicho si compartimos crecemos y llegamos a lugares a los que individualmente nunca nos hubiéramos ni acercado. 

lunes, 31 de octubre de 2016

5 recursos para reducir la brecha digital en salud... 2 años después

Por segundo año consecutivo, gracias  a la propuesta que me hizo Montse Antonin el año pasado, tenía 4 horas de clase  con 50 alumnos y alumnas del grado de enfermería de la escuela universitaria Gimbernat. El objetivo era explicarles, con "sentido común y un poco de rabia", como está la esalud catalana. Los días previos, mi buen amigo Fredi, había hecho lo propio con la ehealth española y mundial, por lo que, confiaba en algunos conceptos aprendidos o al menos oídos. 

Mi presentación ya está disponible: "TIC i salut en el context català, seny i rauxa" (en català), pero no era de eso de lo que hoy os quería hablar, hoy tenía ganas de escribir para compartir y debatir la experiencia de probar una metodología, comprobar si funciona y finalmente considerarla para otros menesteres a futuro.

Así, tras explicar el proyecto Juntos contra el aislamiento digital y la metodología de la desconferencia del 4 de noviembre de 2014 en Madrid, me propuse probar el método Phillips 66 para definir los 5 recursos más efectivos para reducir la brecha digital. La propuesta era interesante por varios motivos:
  • Comprobar que a partir de un grupo numeroso (que finalmente lo fue menos pues 10 se me escaparon al ir a buscar tiza a secretaría), crear espontáneamente 2 grupos de 6 y 1 de 7 personas no era en exceso complicado.
  • Que las instrucciones para aplicar Phillips 66 eran simples y sencillas:
    • Formulación de la pregunta a la que hay que dar respuesta.
    • Se divide el grupo en subgrupos de 6 personas cada uno.
    • Cada uno de los componentes del grupo expone su opinión durante un minuto. Hay que elegir a un coordinador o coordinadora por grupo que será quien controle los tiempos.
    • Cada grupo elige una persona como portavoz encargada de anotar, resumir y presentar las opiniones del subgrupo al resto de participantes.
    • Una vez expuesto el resultado de cada grupo, se discuten las conclusiones.
    • La persona portavoz de cada subgrupo se reúne con los otros portavoces para intentar llegar a una propuesta consensuada entre todos.
  • Que podíamos buscar 5 recursos para reducir la brecha digital 2 años después de que lo hicieran los #sherpas20 con un público milennial a puntito de convertirse en profesionales de la salud.
  • Nos iba a permitir experimentar con una dinámica nueva, el Phillips66 y ver si podía ser útil para la segunda desconferencia #sherpas20.
Cuántos retos en tan poco rato, apenas 30 minutos para obtener un resultado que fuera: colaborativo, participativo y horizontal. 

Y dicho y hecho empezamos, coordinador o coordinadora de grupo con cronómetro en mano y portavoz tomando nota. Fin del tiempo, presentación de las 3 soluciones, A, B y C en la pizarra y solución final pactada entre las personas portavoces de los 3 grupos. Resultado impecable: 5 recursos ordenados del 1 al 5 consensuados y todas las personas implicadas convencidas de que cada una de ellas había aportado su granito o su montaña de arena.

Seguro que ahora os preguntareis, y al final ¿Cuál fue el resultado? Pues como ahora se llevan las infografías (y si miráis mi pinterest veréis que soy fan de ellas)  me he atrevido a plasmarlo en la que os incluyo en este blog.
No quiero acabar sin animaros encarecidamente a repetir el ejercicio y a publicar el resultado obtenido para ver si coincidimos u obtenemos resultados diferentes. Personalmente valoro lo que hicimos por el como y el porqué y me tranquiliza, comprobar que alumnos y alumnas de 21 años tienen las cosas más claras de lo que a veces creemos.



Por si os interesa hacer infografías he encontrado el artículo "Cómo conseguir que una infografía valga más que mil palabras" con unos consejos fantásticos.

domingo, 10 de julio de 2016

Think outside the box

Mi iphone y su provocadora funda
Mi amigo Pedro, el de #ffpaciente, a quien he conocido recientemente tras 3 años de persecución mútua me decía hace pocos días: como me gusta la funda de tu iphone, me voy a pedir una! Sí, me he vuelto una experta comprando en Aliexpress ahora que ya tengo claro que es un slowshop en el que debo contemplar un mínimo de 2 meses para recepcionar los artículos (ya no me vuelve a pasar comprar una funda navideña y recibirla en Semana Santa). Pues a lo que iba, think outside the box o lo que es lo mismo, piensa fuera de la caja.

Pasa el tiempo, quedan lejos los inicios del 2.0 pero sigo perseverando en el abordaje de problemas, preguntas y retos desde perspectivas diferentes para ver si somos capaces, no sólo de encontrar soluciones diferentes, sinó también de recorrer otros caminos para llegar a otros destinos. 
Cuando, en mi reciente máster, del que os he hablado en alguna ocasión por aquí, junto a mis dos compañeros de grupo, se nos planteó un reto al que debíamos dar respuesta, supongo que la mayoría nos fuimos mentalmente al esquema más clásico: 
  1. Analicemos la situación y el entorno
  2. Hagamos una lluvia de ideas (brainstorming en "pijo")
  3. Propongamos posibles soluciones
Yo soy/era bastante de brainstorming, a ver, qué se os ocurre? Y cada uno, ya sea sobre un papel, pizarra o a golpe de post-its va diciendo y poniendo sus ideas. Pero, en contra de lo que podía parecer, todos somos altamente influenciables (a veces, incluso, de manera inconsciente) y cuando vemos/oímos una idea de otro acostumbramos a:  

  • sumarnos a ella y abandonamos la búsqueda de otras opciones 
  • descartarla directamente por parecernos inapropiada
  • plantear otra idea que, más o menos es la misma o va en la misma dirección
Con ello reducimos drásticamente nuestro potencial y el de los compañeros del grupo arrástrandonos "mentalmente" unos a otros. 

Resultado final de nuestro ejercicio de manual thinking
Evaluación democrática de ideas
Por ello, a raíz del máster y gracias a Montse Antonin que me invitó a un interesante desayuno innovador, nos atrevimos a experimentar con Manual Thinking de Luki Huber. Este método, básicamente nos permite acercarnos a un problema desde ámbitos menos habituales, fijarnos en otros detalles y explorar otras relaciones. Hay diversas metodologías para trabajar con Manual Thinking, nosotros usamos la lista de Osborn y posteriormente llevamos a cabo una evaluación democrática de ideas

La experiencia nos llevó a considerar posibilidades que no hubiéramos vislumbrado de otro modo, trabajamos una larga tarde moviendo ideas, conceptos y posibles soluciones de un lado para otro. Y finalmente, cuando habíamos pegado y despegado los círculos con las ideas y los habíamos agrupado y evaluado varias veces, nos sentimos satisfechos del ejercicio, o mejor dicho, muy satisfechos. Durante el proceso cada uno de los 3 habíamos aportado, compartido y debatido lo nuestro y lo de los otros. Nos sorprendió que pensando individualmente, tras compartir los pensamientos en grupo y evaluar lo que había encima de la mesa, todos y cada uno de nosotros podía mejorar, modificar e incluso descartar propuestas de los demás. Y... todo ello con la sensación de encontrar mejores soluciones con cada nuevo movimiento. Por ello, con el trabajo en el bolsillo, sin entrar en si las soluciones fueron las más creativas, espectaculares o innovadoras, decir que nos sentimos muy "a gustito" con el proceso llevado a cabo y sobretodo con la sensación de haber crecido juntos. 

Por ello, ahora, que empiezo a pensar en una nueva desconferencia, he empezado a estudiar metodologías que fomenten la creatividad. Llevo días investigando Lego serious play que me parece genial para fomentar el trabajo colaborativo. He visto algunos vídeos, leo todo lo que cae en mis manos, pregunto a unos y a otros y... me encantaría probarlo. Quizás algun@ de los que os pasáis por el blog podéis ayudarme con ello, os estaría muy agradecida.

Por ello, como decía Einstein: "Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo", por ello, de vez en cuando es recomendable "pensar fuera de la caja".
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