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miércoles, 2 de diciembre de 2015

Mi prioridad en sanidad: dejémonos de postureo y hagamos que las cosas pasen

Cuando desde Diario Médico me pidieron formar parte de los blogueros seleccionados para “opinar”, post en mano, sobre lo que haría si fuese Ministra de Sanidad me dió vértigo. Le dije y le repetí que no era experta en nada, que nunca había trabajado para la Administración sanitaria, que siempre he estado en el “lado oscuro” de la industria farmacéutica y por si todo eso le parecían pocos argumentos, Miraquebé lo tenía un poco olvidado. José debe ser de los tozudos, de los que no se echan para atrás al primer NO, ni al segundo, ni al tercero y aquí me tenéis en este ejercicio de salud-ficción intentando ofrecer cuatro ideas con pies y cabeza. Así pues, allá vamos.

Hace 16 años que vivo la salud profesionalmente desde un laboratorio farmacéutico y más de 20 años en la Red, buscando y rebuscando como Internet puede ayudar en salud. El binomio me lleva a plantear 4 ideas de éste #siyofueraministra:

Trabajando todos juntos sumaremos en salud
Internet y alrededores hay que tenerlos en cuenta
La industria farmacéutica no es siempre el malo de la película
Escuchemos para avanzar: los profesionales existen

Trabajando todos juntos sumaremos en salud

Las redes se llenan de frases que suenan bien sobre trabajar juntos en salud para mejorar la asistencia sanitaria, poner al paciente en el centro, buscar resultados y un sinfín más de buenas intenciones. Ahora bien, cuando toca hablar de verdad y posicionarse, las voces hablan por los médicos, las enfermeras, los fisios, los directivos, la industria y cada uno a su rollo que aquí nadie dijo que tuviéramos que ser de la banda del CO (cooperar, colaborar, comprometerse, corresponsabilizarse, etc.). Será que tengo espíritu #sherpas20 y haber compartido “mesa y mantel” con 14 colectivos de salud juntos y revueltos me ha marcado profundamente. Así, #siyofueraministra promovería espacios de encuentro, debate y propuesta de soluciones en los que todos los colectivos (pacientes incluidos) participasen en la toma de decisiones o, al menos, en la obtención de propuestas. Sí, cada vez más la sanidad deberá abogar por comités, comisiones y grupos en los que diferentes colectivos consensuen posiciones y acciones.

Internet y alrededores hay que tenerlas en cuenta

Ya llevamos años hablando de actitud 2.0, de las grandes posibilidades que nos ofrece Internet en salud y de la necesidad de escuchar a aquellos profesionales que han empezado a “hacer algo”. Es cierto, que muchos dieron pasos titubeantes y sin saber muy bien en que dirección caminaban, esos son los early adopters, los frikis a los que siempre aludimos, pero los años han ido pasando y ahora todo esto de Internet, medios sociales, conversaciones y servicios digitales ya es cosa de muchos más. Los profesionales han empezado a usar, podríamos decir que bastante, las TIC para mejorar la asistencia sanitaria, dentro de un sistema rígido en el que muchas veces, ese uso y aplicación de las TIC’s se ha diluido en su saco de dedicación habitual.  

#siyofueraministra en este capítulo digital intentaría:

Fomentar el compromiso del profesional de la salud para desterrar de una vez para siempre el modelo “profesional-funcionario”.
Flexibilizar las estructuras sanitarias y considerar que la dedicación a las TIC de un profesional (atención digital podríamos llamarla), si suponen un extra, así deben considerarse y deben retribuirse.
Integrar a los early adopters en equipos de trabajo que “hagan que las cosas pasen” y promuevan el cambio en las Organizaciones (si no se prueba nunca sabremos que hubiera pasado).
Que los pacientes no vayan al centro de salud a pasar la tarde en la sala de espera, sobretodo a los que ni les gusta ni les apetece, ya que abogan por una atención integrada en la que las TIC sean una herramienta de mejora y acercamiento.

La industria farmacéutica no es siempre el malo de la película

16 años son muchos, 16 años explicando una y otra vez que no es sano presuponer siempre mala fe. Somos una industria que investigamos y trabajamos por mejorar la salud de las personas y por ello nuestros fármacos han permitido y permiten restituir la salud de las personas. No sólo proporcionamos tratamientos, también nos empeñamos en ayudar a los profesionales de la salud acompañándoles en su camino hacia la excelencia profesional. Cierto que no siempre las cosas se hicieron bien pero ya llevamos demasiado tiempo con el “sanbenito” puesto. En pleno s.XXI, en tiempos líquidos y cambiantes no podemos seguir con las premisas del siglo pasado, la industria farmacéutica es un sector privado como lo son aseguradoras médicas, centros médicos privados, proveedores de material médico de todo tipo y un largo etcétera. Entre legislación y autorregulación dentro de poco no sabremos a que nos dedicamos. Por todo ello #siyofueraministra escucharía a la industria farmacéutica objetivamente buscando formulas de cooperación y no de enfrentamiento en un país en el que queremos que la sanidad siga siendo universal. 

Es necesario escuchar para avanzar: los profesionales existen

Sabemos, y lo sabemos de buena tinta, que gestionar la diferencia ni es fácil ni es cómodo. Horizontalizar una Organización supone acostumbrarse a un nuevo modelo en el que seguramente los dirigentes “clásicos” no se encuentren cómodos. En todas las organizaciones existen “raritos y raritas”, a los que muchos llamarían intraemprendedores. Éstos, lejos de competir con la organización que les acoge, buscan otras maneras de hacer las cosas. Son profesionales, habitualmente apasionados de su profesión, y frecuentemente ignorados e incluso ninguneados. Este es de los 4 el punto más difícil para dirigentes y gestores ¿Cómo integro la diferencia en mis planes? Y ahí, #siyofueraministra pediría a mis colaboradores y a mi misma un “dejar que los diferentes se acerquen”, dejar que propongan y participen en la toma de decisiones sobre la viabilidad, oportunidad y pertinencia de instaurar novedades en el sistema de salud que mejoren, a fin de cuentas, al propio sistema y sus valores fundamentales.

No creo que estos cuatro apuntes sirvan para ningún programa político de Sanidad, más bien son 4 reflexiones que pueden incluirse en cualquiera de ellos. Podría acabar con 4 verbos bien sonantes al estilo de cooperar, integrar, escuchar y comprometerse pero prefiero que cada cuál elija sus palabras y entre todos, desde nuestra particular perspectiva #hagamosquelascosaspasen.

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