martes, 6 de septiembre de 2016

Mercado de colores y carretera de rally (Bac Ha-Sapa, día 5 #vietnamim16)

Vida cotidiana en el mercado
Salimos pronto, a las 8'30h ya estamos en la carretera camino del chợ cán cấu, el mercado de los sábados intentando evitar los autocares de turistas. Llegamos tras las lluvias torrenciales, aquí la tierra es naranja y con agua da por resultado un barro anaranjado que rápidamente decora nuestras zapatillas deportivas, suerte que no llevamos chanclas o nuestros pies hubieran virado de color. Nos encontramos con un más que bullicioso mercado a rebosar de vendedores, vendedoras, niños, niñas y animales vivos de todo tipo, como nos dice Duc, es el gran acontecimiento semanal para las tribus de las montañas, los montagnards. Nos cuenta, que más allá de venderlo todo, todito todo, los hombres aprovechan para comer y beber con los amigos además de buscar "mujer". Ellas, las jovencitas principalmente, se han vestido con sus mejores galas, las chicas de la etnia Hmong flor lucen sus ropas de colores orgullosas de lo que han cosido para estar guapas y encontrar marido. A decir verdad, entre las alegres y trabajadas ropas hay verdaderas bellezas asiáticas. Nos paseamos arriba y abajo por el mercado, nos faltan manos para fotografiar cada uno de los instantes con los que nos cruzamos: las jóvenes madres con sus preciosos bebés a la espalda en mochilas a juego con sus coloridos trajes, mujeres de todas las edades vendiendo comida, ropa, souvenirs y otros enseres para la vida cotidiana. Pasamos un buen rato arriba y abajo hasta que empiezan a llegar autocares y furgonetas hasta los topes de turistas, es el momento de cambiar de tercio.

Sábado de mercado, al rico bicho picante!!!!
Farmacia de mercado  
Amigas Hmong flor
El palacete de la dinastía nHong
Antes de llegar a Bac Ha nos detenemos a visitar un palacio, no nos equivoquemos, palacio a la vietnamita en una zona rural, es de 1921 de Hoàng a Túong, en época de la dominación francesa. Allí vivía el rey de los nHong, la principal etnia de la región. Ahora el palacio, en Europa hasta podría ser una mansión grande, ha sido parcialmente restaurado y luce mejor aspecto que hace unos años, en la parte posterior, unos amables viejecitos (seguro que tienen 60 años a lo sumo) nos enseñan como destilan licor de maíz, por suerte nuestro guía ejerce de traductor ya que casi nadie habla ningún otro idioma más allá del vietnamita.

¿Dónde está la carretera? por carreteritas a Sapa
Almuerzo rapidito en Bac Ha para irnos con mucha paciencia a Sapa, lo vamos a intentar por una carretera secundaria pues la principal sigue cortada por culpa de las lluvias. La subida a Sapa ha sido infernal, ni las más de 3 horas de ruta, ni las curvas nos han importado ante el reto de cruzar un río, salpicarnos (y mucho) al pasar rozando una cascada o los múltiples saltos esquivando agujeros entre los restos de asfalto. Antes de llegar tocaba estirar las piernas, así en el pueblo de Diang Ta Chái, una aldea rural, hemos hecho un pequeño trekking de una hora entre arrozales, riachuelos y casas rurales dispersas por las colinas.

Paseo en curiosa compañía
Cómprame algo!
Al poco de empezar unas graciosas y simpáticas chicas Hmong negras nos acompañan para sorprendernos con un inglés que chapurrean correctamente y que nunca han estudiado. Pasean con nosotros, nos regalan corazones y flores que van haciendo con las hierbas del camino, y por fin, al cruzarse con amigas y conocidas empiezan a vendernos bolsos y pulseras cosidos por ellas. La cosa no podía acabar de otra manera, les compramos algunos cachibaches y se despiden, ahora, ya en Barcelona, miro con cariño el bolsito que compré y se me escapa una sonrisa, qué lejos están mis amigas accidentales de mi vida europea!!!

Finalmente aparece Sapa, colgada en una montaña delante de la cual se están construyendo unos gigantescos hoteles para turistas, que pena, en breve Sapa quedará oculta tras "el turismo de masas". Pasamos por la ducha reparadora de nuestro hotel, que se eleva entre las casas de Sapa para conseguir un cachito de cielo con un cachito de vistas increíbles al valle. Nos espera un masaje de pies, al que Marina no puede acompañarnos. Ella salió de Barcelona con una amigdalitis que al llegar a Ha Noi empezamos a tratar con antibióticos, pero 3 días después luce una erupción por todo el cuerpo que orientamos como "alergia". Por suerte, tener amigas dermatólogas 2.0 nos ayuda a resolver el enigma: urticaria aguda postinfecciosa en un pueblo de montaña, a escasos kilométros de la frontera con China con farmacia que nos vende tubo de Fenergán de 4g a 3 euros. Bueno, al final susto, incomodidad, pomada a precio de oro y alegría de Marina por saber que su problema se resolverá satisfactoriamente en los próximos días, uf, uf!

Con los pies convenientemente masajeados (que placer!!!) intentamos una cena de pizza, bocata y hamburguesa que podemos clasificar de "no bad", tras ella, el cuerpo no nos da para más, por lo que escalamos a nuestras habitaciones buscando a Morfeo para caer en sus brazos.

lunes, 5 de septiembre de 2016

Excursión al norte (Lao Cai - Bac Ha, día 4 #vietnam16im)

Incluso con mal tiempo Bac Ha nos enamora
Lao Cai nos recibe a las 5'30h de la mañana con una lluvia torrencial tras nuestra "especial noche" de tren en el Orient Express. Nuestro viaje en literas me ha recordado vivamente cuando hace ni más ni menos que 30 años iba de competición de esgrima a Ceuta en compartimentos de 6 literas unas 23 horas para cubrir el recorrido Barcelona - Málaga. Lo mejor del tren ha sido el aire acondicionado y que en el compartimento algun/a buen/a samaritano/a dejó agua y galletas por si nos hacían falta. Hemos circulado a 60 kms/h de lado a lado, ahora acelera, ahora reduce la velocidad y ahora se para. A las 5h nuestra ferroviaria multiuso nos despierta pues la llegada es en 30 minutos y vemos como todo el vagón se pone en marcha.
El tren se para, hemos llegado!, parece que hay niebla, parece que llueve, no, ni lo uno ni lo otro, DILUVIA!!!!! Sí, llueve torrencialmente, salimos del tren a trompicones, nos ponemos los chubasqueros y atravesamos una estación que se ha quedado suspendida en el tiempo, hasta que por fin vemos guía y papelito que nos esperan, salvados! Accedemos al restaurante para desayunar y nuestro nuevo guía, Duc nos explica que no se puede llegar a Sapa, las lluvias torrenciales han provocado desprendimientos y movimientos de tierras en la carretera por lo que está cortada. Así, pues, una vez más en nuestros viajes la lluvia nos obliga a tener paciencia, mucha paciencia. Se van acumulando los turistas en el comedor, nadie puede irse de Lao Cai. Finalmente Duc decide ir a Bac Ha, nuestra agencia nos cambia el hotel y allí ya no llueve. 

Escogiendo el maíz para destilar alcohol

Bac Ha tal cual
Búfalos muy búfalos
Nos damos una vuelta por los alrededores y contemplamos la vida rural vietnamita, gallinas por aquí, algún búfalo por allá, un abuelo seleccionando maíz, niños jugando, etc. Nos acercamos al mercado local donde tenemos el primer contacto con las etnias del norte, los montagnards ya sea Hmong Du (Hmong negros) y los Hmong Lenh (Hmong flor), además de deleitarnos con los colores de las frutas y las verduras, pasando ligeritos por carne y pescado que siempre están más poblados de moscas y otros insectos. 
Infancias de mercado
Animado mercado en Bac Ha
Alegría vendiendo licor de maíz
Visitamos un templo local, para variar todos los pueblos de Vietnam tienen su templo con sus ofrendas, su incienso y sus pregarias, creo que vamos a visitar muchos en este viaje. Oscurece rápidamente, a las 19h ya es negra noche y las calles se quedan desiertas y sin iluminar, menudo panorama en el norte de Vietnam a muy pocos kilómetros de China. Cenamos en el hotel "accidental", el que rápidamente Khoaviet travel nos ha buscado para solventar el corte de carretera a Sapa y a descansar que al día siguiente Duc a las 8'30h nos pasa a buscar.

Templo de Bac Ha

domingo, 4 de septiembre de 2016

Xin chào (buenos días), Ha Noi capital de leyendas (día 3 #vietnam16im)

Despertamos en Ha Noi, nos saluda un sol radiante y calor sofocante, son apenas las 8h de la mañana y ya hemos empezado a sudar, la que nos espera en la calle!!! Mientras desayunamos en el último piso de nuestro hotel viendo los tejados de la ciudad, tomamos conciencia de la situación: estamos en Vietnam, sí, sí, a más de 10.000 kms de casa con ganas de empaparnos de cultura vietnamita. Nos espera puntualmente Van, nuestro guía del día anterior, para dedicar gran parte de la jornada a visitar la capital del país. Nos dice que vamos a empezar visitando Lăng Chủ tịch Hồ Chí Minh, es decir el mausoleo de Ho Chi Minh. Nos sorprende una construcción con aires soviéticos a la que acompaña una frase gigante que reza "República socialista de Vietnam para siempre". Es un lugar solemne y sobretodo admirado y respetado por los vietnamitas, a nosotros, más allá del interés histórico que Van quiere transmitirnos no nos dice mucho. Tras el mausoleo paso rápido ante el Palacio Presidencial para llegar a la casa en la que Ho Chi Minh pasó la última parte de su vida. Es una sencilla casa de madera con vistas al lago en el que los peces nadan alegremente esperando que alguien dé palmas y les eche comida como hacía "el tío Ho". 

Chùa Một Cột
Cerquita está la pagoda de un solo pilar, una de las estampas más clásicas de Ha Noi y de las más turísticas por la cantidad de gente que encontramos. Desmerecen las escaleras que dan acceso y es que la original era del s.XI pero fue quemada por los franceses cuando abandonaron Vietnam en 1954, así pues lo que vemos es una de las muchas reconstrucciones que hay en un país al que casi le faltan dedos para contar sus guerras.

Visita rápida a Khoaviet Travel, nuestra agencia de viajes vietnamita que nos ha recibido con los brazos abiertos, regalos inesperados, agua fresca, frutas del país, fotografía de recuerdo y abrazos de despedida, qué majos y majas!!!!

Cambio de tercio y visita a Van Mieu, el Templo de la literatura que fue la primera universidad de Vietnam allá por el s.XI. Inicialmente sólo hijos de nobles podían acceder y era famosa por la dureza de sus pruebas. Van nos cuenta que en Vietnam hay 4 animales sagrados:
  • La tortuga: solidez
  • El cisne: longevidad
  • El dragón: poder real
  • El fénix: fecundidad
El Templo de la literatura está dedicado a Confucio que es quien dicta las normas para ser un buen "mandarín" (funcionario), para ello hay que tener las 4 virtudes principales: lealtad, inteligencia, generosidad y humildad. A decir verdad, por los jardines de Van Mieu se respira una tranquilidad y una paz ajena al bullicio y ajetreo más allá de sus muros. 

El Templo de la Literatura en el reverso de los billetes de 100.000 dongs

Toca parar y almorzar, lo hacemos en Koto, un proyecto social para jóvenes en riesgo de exclusión, sus siglas ya indican de que va: Know One, Teach One. La comida es buena, un poco cara para lo que creemos que es Vietnam pero el sentido de la iniciativa lo vale. 

Es el momento de ir al lago Hoan Kiem, el lago de la espada restaurada. Nos sorprenden vendedores de peces de colores a la entrada, peces vivos en barreños llenos de agua. Accedemos a una pequeña isla por un puente de madera roja y allí vemos una enorme tortuga disecada en el templo central de Ngoc Son que recuerda la leyenda de la espada del héroe Le Loi en el s. X. 


SuperPol encantado con el paseo en Xich lo
Es el momento de dar una vuelta por las callejuelas de Ha Noi en un xich lo (ciclotaxi), la verdad toda una experiencia entre mil motos en todas direcciones. Es curiosa la sensación, a golpe de pedal, parece que nos alejemos de los innumerables golpes de bocina, cambios de rumbo inesperados y pisadas de freno para evitar lo que a nosotros nos parecen colisiones evidentes. Sentados en nuestros xich lo admiramos una ciudad envejecida que conserva tradiciones, nos cruzamos con mujeres cargadas con balanzas de bambú ya sea para montar su puestecillo de comida callejera o para transportar frutas y verduras para vender, sorteamos bicicletas y motos cargadas hasta arriba y de vez en cuando, alguien intenta cruzar la calle!

Cargada, muy cargada
Que no me toque el sol!!!
BTT: bici todo transporte (Non's, sombreros cónicos)
Marionetas de madera de sauce para resistir el agua
Tras el agradable paseíllo llega nuestra última actividad en la ciudad: espectáculo de marionetas de agua, toda una tradición a la que no podemos faltar. Divertido espectáculo que nos sorprende con dragones que echan fuego por sus fauces, juegos de luces y algún que otro fuego artificial. 

El día empieza a tocar a su fin, se acerca el momento de subirnos al "Orient Express", el tren que va a llevarnos a 60 km/h a Lao Cai, el punto de partida para visitar Sapa. Nos acercamos a la estación, hacía muchos años que no veíamos un tren de madera con cabinas de 4 literas, suerte que tienen aire acondicionado! Nos acomodamos, sí, sí, la cosa no está tan mal. El tren empieza a moverse, traqueteo a la derecha, traqueteo a la izquierda, ahora frena, ahora acelera, pues nada, aquí estamos y la "ferroviaria" nos informa que a las 5'30h llegamos a nuestro destino. A cerrar los ojos, tenemos pocas horas para dormir!!!!

Viajeros al tren!

viernes, 2 de septiembre de 2016

Vietnam y Camboya, primera incursión asiática (días 1 y 2 #vietnam16im)

Llevávamos muchos meses soñando con nuestro viaje de verano, en Navidad habíamos decidido explorar Asia, un destino al que nunca nos habíamos acercado y que en general nunca había levantado pasiones en casa. Apareció casi por casualidad la propuesta de Vietnam, Marina, nuestra hija,  dijo que amigos suyos habían quedado encantados, a Xavi y a mí el destino nos hizo tilín, se nos antojaba un país con encanto natural, situado a las antípodas de nuestra realidad y con opciones de acercarse a sus gentes. Así, sin mucho más fijamos nuestro destino veraniego. Empezamos a buscar por la Red, blogs, foros, imágenes y... sin mucho más quedamos enamorados de nuestra elección. Optamos por gestionar nosotros el viaje con llegada a Hanoi y vuelta desde Siem Reap (Camboya). Con los vuelos de Qatar Airways en el bolsillo llegó el momento de planear recorrido, estancia y actividades, para ello, tras concurso entre varias agencias locales escogimos a Khoaviet travel, una pequeña agencia local con la que empezamos a enviarnos mails con programas, alojamientos, actividades y todo aquello que íbamos a necesitar en nuestros 20 días de vacaciones. Nuestra agente era Thu, una chica con la que nos intercambiamos muchos, muchos mails ajustando recorrido, actividades, vuelos interiores, alojamientos y precios, sí, sí nuestro presupuesto acostumbra a ser limitado y 4 personas suponen un gran gasto. A finales de marzo teníamos acordado el programa con Thu y en ese momento, al dar la paga y señal quedó todo cerrado, ya teníamos aventura veraniega para “imaginar” los próximos meses.
Pasando el tiempo en el Hamad International Airport de Qatar
Y llegó el 2 de agosto, y subimos al primer avión de Qatar que nos llevaría a Doha (Qatar), luego el segundo a Bangkok (Tailandia) para acabar con un tercero a Hanoi (Vietnam). En total 27 horas de viaje, más de 6 comidas (ya no sé si eran desayunos, almuerzos, meriendas, cenas o todo ello junto y revuelto) y una espera interminable de maletas en Hanoi nos arrojaron a una ciudad caótica y calurosa, muy calurosa una tarde de verano.  Y ahí empezó nuestra aventura, un miércoles 3 de agosto a las 17h en Hanoi acompañados de Van, nuestro simpático guía. Tras sortear millones de motos con 1,2,3,4 y hasta 5 personas llegamos al hotel An Nam Legend situado en el centro de Hanoi. Tuvimos tiempo de ducharnos y salir a cenar lo que nos permitió hacernos una primera idea nocturna (a las 18’30h oscurece) de la ciudad y sobretodo de su centro antiguo. Pol y Marina tras la cena optaron por descansar en el hotel, Xavi y yo salimos a la búsqueda de un café. Y menuda ciudad nos recibió, sin apenas aceras libres en sus calles (las pocas ocupadas por infinidad de motos aparcadas o puestecillos de comida callejera) te obligaban a caminar por el asfalto con mil ojos en todas direcciones ya que podías ser arrollado por motos, coches, furgonetas, bicicletas, xich lo (ciclotaxis) o por cualquier persona acarreando balanzas de bambú o carritos de lo más variopintos. 
Ofrendas para los muertos en las calles de Hanoi
Si todo ello nos tenía con los ojos abiertos como naranjas, más nos impactó ver a personas agachadas a derecha e izquierda de la calle quemando papelitos, ahí ya no entendimos nada, por lo que nos apuntamos la pregunta para hacérsela el día siguiente a Van, nuestro guía, que seguro iba a tener respuesta. Con todo ello conseguimos nuestro café (a precio de oro) y nos fuimos al canapé, tocaba finalizar dos días de viaje y empezar nuestra estancia vietnamita.

NOTAS a propósito del viaje:
  • Con Xavi hemos etiquetado con #vietnam16im y #cambodja16im tweets, fotos y posts para agrupar el diario del viaje. 
  • He convertido cada día de viaje en un post que iré publicando día a día en el blog a excepción de los días 1-2 y 20-21 que irán juntos ya que corresponden al viaje de ida y vuelta a Asia.
  • Si alguien quiere más información sobre el viaje puede solicitármela a través de los comentarios en las diferentes entradas.
En Vietnam siempre se puede comer en la calle,  sólo necesitas el pequeño taburete!!!

domingo, 10 de julio de 2016

Think outside the box

Mi iphone y su provocadora funda
Mi amigo Pedro, el de #ffpaciente, a quien he conocido recientemente tras 3 años de persecución mútua me decía hace pocos días: como me gusta la funda de tu iphone, me voy a pedir una! Sí, me he vuelto una experta comprando en Aliexpress ahora que ya tengo claro que es un slowshop en el que debo contemplar un mínimo de 2 meses para recepcionar los artículos (ya no me vuelve a pasar comprar una funda navideña y recibirla en Semana Santa). Pues a lo que iba, think outside the box o lo que es lo mismo, piensa fuera de la caja.

Pasa el tiempo, quedan lejos los inicios del 2.0 pero sigo perseverando en el abordaje de problemas, preguntas y retos desde perspectivas diferentes para ver si somos capaces, no sólo de encontrar soluciones diferentes, sinó también de recorrer otros caminos para llegar a otros destinos. 
Cuando, en mi reciente máster, del que os he hablado en alguna ocasión por aquí, junto a mis dos compañeros de grupo, se nos planteó un reto al que debíamos dar respuesta, supongo que la mayoría nos fuimos mentalmente al esquema más clásico: 
  1. Analicemos la situación y el entorno
  2. Hagamos una lluvia de ideas (brainstorming en "pijo")
  3. Propongamos posibles soluciones
Yo soy/era bastante de brainstorming, a ver, qué se os ocurre? Y cada uno, ya sea sobre un papel, pizarra o a golpe de post-its va diciendo y poniendo sus ideas. Pero, en contra de lo que podía parecer, todos somos altamente influenciables (a veces, incluso, de manera inconsciente) y cuando vemos/oímos una idea de otro acostumbramos a:  

  • sumarnos a ella y abandonamos la búsqueda de otras opciones 
  • descartarla directamente por parecernos inapropiada
  • plantear otra idea que, más o menos es la misma o va en la misma dirección
Con ello reducimos drásticamente nuestro potencial y el de los compañeros del grupo arrástrandonos "mentalmente" unos a otros. 

Resultado final de nuestro ejercicio de manual thinking
Evaluación democrática de ideas
Por ello, a raíz del máster y gracias a Montse Antonin que me invitó a un interesante desayuno innovador, nos atrevimos a experimentar con Manual Thinking de Luki Huber. Este método, básicamente nos permite acercarnos a un problema desde ámbitos menos habituales, fijarnos en otros detalles y explorar otras relaciones. Hay diversas metodologías para trabajar con Manual Thinking, nosotros usamos la lista de Osborn y posteriormente llevamos a cabo una evaluación democrática de ideas. 

La experiencia nos llevó a considerar posibilidades que no hubiéramos vislumbrado de otro modo, trabajamos una larga tarde moviendo ideas, conceptos y posibles soluciones de un lado para otro. Y finalmente, cuando habíamos pegado y despegado los círculos con las ideas y los habíamos agrupado y evaluado varias veces, nos sentimos satisfechos del ejercicio, o mejor dicho, muy satisfechos. Durante el proceso cada uno de los 3 habíamos aportado, compartido y debatido lo nuestro y lo de los otros. Nos sorprendió que pensando individualmente, tras compartir los pensamientos en grupo y evaluar lo que había encima de la mesa, todos y cada uno de nosotros podía mejorar, modificar e incluso descartar propuestas de los demás. Y... todo ello con la sensación de encontrar mejores soluciones con cada nuevo movimiento. Por ello, con el trabajo en el bolsillo, sin entrar en si las soluciones fueron las más creativas, espectaculares o innovadoras, decir que nos sentimos muy "a gustito" con el proceso llevado a cabo y sobretodo con la sensación de haber crecido juntos. 

Por ello, ahora, que empiezo a pensar en una nueva desconferencia, he empezado a estudiar metodologías que fomenten la creatividad. Llevo días investigando Lego serious play que me parece genial para fomentar el trabajo colaborativo. He visto algunos vídeos, leo todo lo que cae en mis manos, pregunto a unos y a otros y... me encantaría probarlo. Quizás algun@ de los que os pasáis por el blog podéis ayudarme con ello, os estaría muy agradecida.

Por ello, como decía Einstein: "Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo", por ello, de vez en cuando es recomendable "pensar fuera de la caja".
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