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lunes, 9 de junio de 2014

Serious games, mucho de serios poco de juegos :)

Estas últimas semanas han sido de cierto movimiento en cuanto a jornadas, clases, ponencias, moderación de mesas y etc. Entre tanto voy, vengo, preparo, expongo, seguro que parezco un poco locuela por las redes, el blog anda medio abandonado y, sin darnos cuenta nos hemos plantado en un mes de junio que parece no tener intención de reducir la velocidad. Hoy me he sentado ante la pantalla diciéndome insistentemente: escribe, escribe, ya va siendo hora de acercarse por Miraquebé.
Con Carlos, un viejo gran amigo
Me gustaría sobrevolar con vosotros el primer congreso de Juegos de Salud que se celebró en Madrid el pasado 28 de mayo. Desde entonces me repiquetean en la cabeza algunas reflexiones que hoy quiero compartir por aquí. Lo primero y primerísimo felicitar a Carlos, alma mater del congreso que puso mucha ilusión, muchísimo esfuerzo y un toque de innovación en formas y maneras que me gustó y entusiasmó. Fué un día intensísimo y larguísimo, en el que aprendí, me reencontré con viejos amigos, presencialicé a otros cuantos y "generé nuevas conexiones". Con ganas ya del segundo congreso, hay tres cuestiones que me han estado dando vueltas en la cabeza: 
  • No me van los ponentes que dedican su exposición sólo a "su libro". Es verdad que cada vez más, nos gusta conocer experiencias en primera persona pero, creo yo, que con cierto orden y concierto. Confieso que cuando a mí me toca explicar algo, me supone un tremendo esfuerzo el estudio y la búsqueda de referencias para ubicar "mi libro" alineado con lo que se ha publicado, lo que es tendencia y nuestro entorno más cercano. Me gusta conocer los porqués de las cosas, si "el libro" del ponente por ejemplo, quiere dar respuesta a una necesidad detectada o bien ha sido fruto de las tendencias en voga o si ha habido datos que nos han llevado a ello. Vamos, que hablar en exclusiva de tu tema creo que aporta menos de lo que la audiencia espera. 
  • Los ponentes son ponentes porqué un comité científico, el organizador de la jornada o quien decida han considerado que "aportan y transmiten" a la audiencia experiencia y conocimiento. Lo que cuentan ha de interesar, ha de ser novedoso, ha de poderse reproducir y digo yo, que si es posible, mejorarse. Me duele profundamente pensar que pudiera no ser así. Quiero pensar que todos tenemos muy clara la diferencia entre información/formación y publicidad. No creo y me enfada la ecuación: si yo pago tengo derecho a una ponencia. Si es una exposición comercial, circo de pulgas o como queramos llamarle adelante pero, por favor no mezclemos sin avisar. 
  • Y era un congreso de juegos, no? Comprobé, y me atrevería a decir que no fuí la única, que algunos ponentes y/o concursantes no acabaron de entender el concepto gamificación. Me desinfló bastante ver que la audiencia "de carne y hueso" y virtual pocas o ningunas ganas de jugar tenía. Costó lo indecible que Luís Fernandez Luque pudiera enseñar lo mucho que le gustaba jugar a PepaBall, nuestro concurso de selfies #retojuegosdesalud tuvo una participación más bien reducida (y mira que había tazas y camisetas en juego) y los asistentes estuvieron perfectamente sentaditos como mandan los cánones de los congresos. Sí, ya sé, soy muy exigente como me dice Carlos, nadie nos ha enseñado a hacer las cosas diferentes y a todos no les resulta igual de fácil. 
Los ganadores de #retojuegosdesalud con sus tazas

Os dejo la videoentrevista que me hicieron en el congreso:


La presentación On your marks! Jugar para mejorar que preparé:


El resto del material generado está en la web del Congreso: 
Pues, venga, a pensar en el segundo congreso que el tiempo vuela!!! Sólo una cosa más Carlos, intentemos acabar antes y por la tarde-noche podemos dedicarnos a jugar, te parece???

NOTA: tablero de gamification y alrededores en Pinterest pulsando aquí

lunes, 29 de abril de 2013

Juntos y revueltos

El viernes 26 de abril participé en una mesa redonda sobre Apps de salud  (sí, ya sé, ahora parece que todo son apps y no existe nada más) invitada por la Societat Catalana de Medicina d'Urgències i Emergències (SOCMUE). Era su XX Congreso, cuyo lema: Urgencias, voluntad de ser creo que es bastante elocuente para reflejar los anhelos de este heterogéneo colectivo. 
Me reía yo sola al llegar haciéndome un autochiste:

Muy bien puestos la menda,
con Cristina Netto y Miguel Angel Mayer
Y en esas andaba, que me encontré sentada en la mesa para dar la charla. La sala estaba llena de caras expectantes y curiosas ante el tema propuesto. Reconocía algún que otro polo "fosforito" de los que ves cuando acuden los equipos de emergencias y sabía que si me pasaba algo estaría en buenas manos :)
Días antes, había pedido a mi TL una ayudita en cuanto a apps y urgencias. Tenía bibliografía, algunos amigos me habían pasado buenos recursos pero además quería saber, de primera mano, lo que llevaban en sus bolsillos (en sus smartphones) los profesionales de las urgencias y emergencias. Que mejor que escuchar a los que realizan el trabajo de campo que te cuenten en primera persona si lo que intuyes es cierto o no. 
No tardaron en llegar tuits con las respuestas procedentes de:
  • Médicos especialistas que hacen guardias
  • Enfermer@s de emergencias
  • Enfermer@s de urgencias
  • Técnicos de emergencias
  • Médicos "urgenciólog@s" y "emergenciolog@s"
Al principio, no me llamó la atención, ya llevo tiempo con much@s de los amig@s que pueblan mi TL y estoy acostumbrada a leer guardias, salidas nocturnas, charlas de RCP y otros menesteres relacionados con las urgencias. Lo que sí me llamó la atención, fue descubrir que la SOCMUE quizás es la primera sociedad científica integradora con la que tomo contacto. Habitualmente, en twitter, en charlas de eventos y congresos y allá donde nos preguntan, nos llenamos la boca explicando que los equipos de salud deben ser multidisciplinares, que los diferentes profesionales deben participar del proceso asistencial y... cuando nos "ponemos de bonito" cada uno se va con su Sociedad de turno a quejarse de lo que le dejan y no le dejan hacer las otras Sociedades. Y digo, yo, (por decir que no quede) que no sería más lógico y enriquecedor tomar nota de la SOCMUE y agrupar a los profesionales (independientemente de su procedencia académica) interesados en una determinada parcela de la ciencia/salud/medicina?

Bueno, mientras todos reflexionamos sobre ello (comentarios serán bienvenidos), una vez más, os dejo la presentación que preparé para el Congreso: 



jueves, 28 de marzo de 2013

TweetUP - TweetDOWN, tú eliges!

Hace algunas semanas, participé en una mesa redonda en el Dep. de Salut en la que debatíamos sobre redes sociales y gestión del conocimiento en salud. Desde el estrado (no hubo manera de retirar la mesa muro de la sala) una periodista especializada en salud, un médico asistencial y yo misma con la moderación de una bibliotecaria/documentalista/archivera inquieta, fuimos repasando todo lo que rodea a la salud en estos tiempos sociales. Desde la mesa, a pesar de nuestros esfuerzos, empezamos a usar jerga de nuestro mundillo friki/geek, habitual para un@s cuant@s y desconocida para un@s much@s. Así palabras como hangout, google drive, RSS y tweetup empezaron a desfilar. Unas y otras las íbamos explicando (y volví a corroborar que hablar de tod@s en salud 2.0 sigue quedando lejos como me repite mi amigo Serafín) pero tweetup, por las posibilades de aplicación que ofrecía causó más sensación que las otras y se preguntó que era, como se organizaba y que resultados se podían obtener. 

Desayunando tweets
Por todo ello, como me comprometí en vivo y en twitter más tarde, voy a intentar, basándome en mi propia experiencia, sistematizar los pasos a dar antes, durante y después de un tweetup para obtener el máximo rendimiento con esta interesante actividad. 

Un tweetup, entendido en su definición más extensa, es: una quedada o encuentro entre un grupo de personas organizado, en su mayor parte, a través de twitter. Para mí, dándole alguna que otra vuelta a la definición sería: un encuentro en twitter, en un momento determinado (día y hora) para debatir sobre un tema concreto previamente definido. 

Así, centrándonos en mi personal definición, si queremos organizar un provechoso tweetup (para evitar caer en un tedioso y poco útil tweetdown) quizás deberíamos: 
  1. Escuchar a la Comunidad para proponer un tema que se alinee con sus intereses. Me refiero a que un tweetup sobre una cuestión que nos interese mucho a nosotros y poco o nada a nuestras audiencias tendrá un muy bajo impacto (por decir de manera elegante que nos vamos a quedar más solos que la una). Es muy triste ver tweetups con pocos participantes que pasados los primeros minutos empiezan a tuitear aquello de… ¿Hay alguien más?
  2. Facilitar información adicional sobre el tema propuesto. Este punto es importante ya que nos permite, de manera colaborativa (quien quiera puede aportar), los días previos, disponer de recursos de interés relacionados para que, los futur@s "contertuli@s", si lo desean, los revisen y acudan a la cita con más argumentos.
  3. Crear y promover el tweetup con un hashtag propio. Éste debe ser corto y tan explicativo como sea posible (#appsalud para apps de salud o #debate20 para un debate sobre el 2.0 en salud, por ejemplo). Debemos promoverlo con tiempo para generar expectativas y llegar al máximo número de cuentas (no está mal lanzar tuits agradeciendo RT's de la convocatoria).
  4. Definir y pautar los subtemas en el tiempo del tweetup. La veteranía, habilidad tuitera y participación en otros tweetups de los posibles asistentes marcarán bastante la dirección de nuestro encuentro. Por ello, para obtener un buen rendimiento del mismo (uno de nuestros principales objetivos) es práctico y recomendable dividir el tiempo asignado en subtemas del tema principal (por ejemplo si tenemos 3 subtemas en 60min, podemos destinar 20-20-15 a los subtemas y dejar los 5 min finales para debate libre).
  5. Moderar y dirigir la conversación. A veces, fruto de mucha o poca participación (los extremos ya sabemos que siempre son malos) se desvía el tema propuesto. Puede incluso ocurrir que el resultado final se aleje demasiado de nuestra propuesta inicial. Mi consejo: ser rigurosos en tiempos y temas para dejar unos minutos finales abiertos.
  6. Animar la conversación con datos de impacto y participación. Durante el encuentro podemos tuitear cosas como: nuestro hashtag acaba de llegar a n usuarios, en estos momentos participan n personas, el número de tuits emitidos es de x o el número de impresiones alcanzadas son tantas. Estos tuits, entusiasman a l@s usuari@s activ@s que se sienten parte de "algo grande".
  7. Recopilar los tuits de nuestro hashtag. En ocasiones, si moderamos un tweetup con alta participación, el hashtag va cayendo ante nosotros tuit a tuit como una cascada imparable. Esto no debe provocarnos ansiedad alguna, sigamos con la moderación como hemos comentado en los puntos anteriores y más tarde, con el tweetup acabado repasaremos todo lo que se ha dicho con calma.
  8. Analizar los tuits y resumir el debate. Con el archivo de tuits podemos elaborar diferentes documentos: un resumen, unas conclusiones, los puntos fuertes y los puntos flojos del tema tratado, un decálogo, etc. Si queremos aprovechar el conocimiento generado, un documento final a disposición de la comunidad servirá para tener una visión de conjunto y concluir el debate.
  9. Publicar el material del tweetup. Recopilar y agrupar los contenidos digitales relacionados, así tanto los usuarios que no pudieron asistir como cualquiera, transcurrido un tiempo, podrá consultar el debate en "diferido" y opinar incluso si lo desea.
  10. Rodearse de buenos amigos. Sí, ya sé, este punto es raro e inesperado, quizás puesto a propósito para "vender" un decálogo o sólo para justificar el dospuntocerismo existente. Pero no, os lo pongo convencida de ello y por lo que decía al principio, por experiencia propia. Un tweetup "movidito" nos puede convertir en un pulpo a las teclas agobiado y que perdió el norte (no sé si los pulpos se fijan en estas cosas). Bueno, esta aventurilla en compañía (que a fin de cuentas son más manos y neuronas para el mismo fin) se lleva mejor y se llega más lejos, palabra de Mónica :)
Aprovecho para dejaros los recursos que yo suelo utilizar y algún ejemplo:
Creo que os lo he contado todo, bueno, casi, olvido algún que otro hangout a altas horas de la noche preparando tweetups, pero esa es otra historia. Aquí queda el post abierto a comentarios, truquillos, consejos y mejoras que consideréis oportunas. 

domingo, 25 de noviembre de 2012

No teníamos webs y llegaron las apps

En garde!
Llevamos años discutiendo y debatiendo sobre los criterios a tener en cuenta para considerar un recurso en internet fiable en cuestiones de salud. En 1996 la fundación HonCode (Suiza) define su Código de Conducta para sitios web médicos y de salud centrándose en uno de los principales temas sobre atención sanitaria en Internet: la fiabilidad y la credibilidad de la información. Desde entonces, HonCode dispone de un sistema de certificación voluntaria basado en 8 principios. En España, en 1999, se crea el programa de calidad y certificación Web Médica Acreditada (WMA) del Colegio Oficial de Médicos de Barcelona al que se adhieren los sitios webs que se comprometen a cumplir el Código de Deontología del Consejo de Colegios de Médicos de Cataluña y el Código de Conducta de WMA. Además de estos dos sistemas de certificación han surgido otros posteriormente pero la comunidad sigue emitiendo opiniones y razones diferentes para defender y atacar alternativamente posturas a favor y en contra de estos sistemas, sin llegar, a pesar del tiempo transcurrido, a ningún tipo de consenso global.

Han habido otros intentos de decálogos y recomendaciones que han querido guiar, sobretodo a pacientes y ciudadanos en la mejora de su criterio en cuestiones de salud para "fiarse" de lo que corre por la Red. También han habido intentos por agrupar y reunir recursos para pacientes, profesionales y otros colectivos en directorios, wikis y mil y un espacios que han dispersado el panorama. Lo que sí resulta sorprendente es que en todo este tiempo nunca nos hayamos atrevido a señalar con el dedo "lo que no es fiable" (directorio de recursos engañosos, erróneos, mentirosos????).

Y mientras estábamos con sellos sí, sellos no, decálogos y recomendaciones van y vienen han irrumpido con fuerza y en silencio las aplicaciones móviles de salud que nadie ha visto, ni validado, ni certificado, ni nada de nada. Parece que Apple ha estado estudiando medicina, enfermería, fisioterapia o haciendo un máster en salud para que miles de usuarios se descarguen variopintas apps, algunas con incidencia directa en su salud, fiándose de comentarios no reconocidos y número de descargas. Los humanos somos bastante así, años discutiendo si son churras o son merinas y sopapo al canto en la dirección contraria. 

Hace una semana  en el Monasterio de Poblet participaba en una mesa redonda sobre TIC y salud en la que los 4 ponentes hacíamos un viaje corto e intenso desde el 2.0 a las apps de salud. En el debate, se concluyó que había necesidad de regular el mundo de las apps pero todavía no disponíamos de la fórmula correcta: certificación, legislación como dispositivos móviles, decálogos y recomendaciones...
Ayer, en un reputado curso de ORL un otorrinolaringólogo, en el transcurso de su ponencia, mostraba a sus colegas una app para pacientes con apnea del sueño que en función del ritmo respiratorio y de los ronquidos lo despertaba y elaboraba el patrón del sueño para que por la mañana lo llevase en su iphone a su médico.

Ahora parece que hemos olvidado el 2.0, la actitud y los medios sociales para centrarnos en las apps que el "app-paciente" como dice Julio Mayol nos va a traer a la consulta. Hay que reconocer que los profesionales de la salud no ganamos para sustos y la tecnología nos ha vuelto a dar un revolcón. 

29 noviembre de 2012 a las 22h
Ante este panorama tan movido, tuit a tuit con mis colegas Miguel Ángel Mañez y Rául Ferrer nos hemos líado de nuevo y hemos propuesto a la comunidad de salud un tweetup (encuentro en twitter) el próximo 29 de noviembre a las 22h para, durante una hora, reflexionar sobre la fiabilidad de las aplicaciones móviles de salud (#appsalud).  No sabemos que resultará, tenemos ganas de conversar con otros profesionales e intentar responder a las 3 preguntas que nos hemos hecho:
  • Q1: ¿Qué criterios debemos tener en cuenta para fiarnos de una app de salud?
  • Q2: ¿Acreditación de las apps de salud? ¿Quién acredita?
  • Q3: Normativa legal, recomendaciones o sellos de calidad

¿Te lo vas a perder?

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