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martes, 16 de mayo de 2017

Cuando todo despegó, toqué un sueño

Mi amigo Serafín, pocos días después de la segunda desconferencia #sherpas20 me "abrió" por whatsapp, como dirían mis hijos, y me preguntó como había ido todo. Leía yo en sus mensajes que echaba de menos la crónica de lo acaecido pero me pedía un relato de verdad, en primera persona sin quedar bien con nadie, sin escribir por el que dirán, sin ser de nadie ni de nada. Quería que Mónica, sin más, le contase como diríamos en català: "a cau d'orella" (en voz baja) que pasó y sobretodo que sentí. Pues bien, el domingo le envié el texto que tras publicarse en Cuidando hoy os reproduzco aquí:


Dos semanas después de la II desconferencia #sherpas20 del 28 de abril en Barcelona, pasó la resaca y quedan los recuerdos de lo vivido, lo sentido y lo aprendido. El camino hasta llegar al encuentro no ha sido nada fácil, definimos los objetivos para reunir a la comunidad sherpa, planificamos como iban a trabajar las 70 personas convocadas y empezó la carrera de obstáculos. 

La primera desconferencia tuvo lugar el 4 de noviembre de 2014, y sí, según dijo después todo el mundo fue muy disruptiva… curiosa y enigmática palabra… Más allá de los tópicos, fue una reunión interdisciplinar con personas de más de 10 colectivos vinculados al mundo de la salud juntas para trabajar en la reducción de la brecha digital. Seguimos dando pasos y en 2015 presentamos el informe resultante del trabajo llevado a cabo. Y a partir de ese momento volvimos a reinventarnos teníamos una desconferencia en el bolsillo, un documento en la mano que quería ser palanca de cambio en las organizaciones pero, meses después nos veíamos de nuevo con un pie en la teoría y el otro que tímidamente se acercaba a la práctica. En 2016 tiramos de la cuerda como buenos sherpas que somos, fuimos contando lo que habíamos hecho por lo largo y ancho de nuestra geografía mientras los sardar sherpas (ese grupillo de 10 personas comprometidas contra viento y marea por hacer que las cosas pasen) nos devanábamos los sesos para mantener los pies del suelo y conseguir de nuevo que la comunidad se desconferenciase para trabajar “en proyectos de verdad”. 

Cierto es que la disrupción cuesta cara, en un sector, como el farmacéutico en el que las cosas “siempre se han hecho CON el soporte y SIN la participación de la industria”. Es infinitamente más sencillo patrocinar lo que hacen otros que organizar proyectos propios con otros. Parece un trabalenguas, lo sé, pero leído con sentido común no lo es, si sumamos, que queremos organizar una desconferencia con 10 colectivos de salud “diferentes” reunidos al mismo nivel para trabajar con un mismo objetivo . Y pacientes también? y quienes son los ponentes? el programa de la jornada sin ponencias ni mesas redondas? me preguntaban en mis largas reuniones de compliance… Bueno, para llegar al 28 de abril ha hecho falta ser una buena esgrimista de pies a cabeza, acompañarme de un grupo de personas interno y externo obstinadas y perseverantes, con convicción plena y pasión sin límites y caminar “de la mano” con ese nutrido grupo de 70 personas apasionadas empeñadas una vez más en romper reglas, moldes y maneras. 

Y, el 28 de abril relucía en el calendario, las piezas encajaban cual Tetris, y empezaron los nervios y cientos de mariposas revoloteaban en mi barriga y todo parecía indicar, que volveríamos a reunir a los saltimbanquis, equilibristas, soñadores, arlequines, trapecistas, ilusionistas, funambulistas y viajeros de la esalud española, todos y todas #sherpas20.


Equipo Kronikalia, un placer trabajar con esa alegría!
Llegó el día, dejaba atrás conversaciones a altas horas de la noche, un intento fallido en noviembre de 2016 y muchas explicaciones, sí, aquella mañana empezaba a tocar el sueño de puntillas. Me calcé mis zapatillas plateadas, la ocasión requería lucir mi versión “más brillante” y nos encontramos 50 personas entusiastas con la motivación flotando en el ambiente de un antiguo garaje. Que emoción, que satisfacción tres años después, con el largo y tortuoso camino recorrido empeñarnos de nuevo en hacer que las cosas pasen. Todo a punto, buscar la visión y los valores de la comunidad con un Phillips66 y luego gracias a 10 mujeres disruptivas que presidían las mesas de trabajo nos sumergimos en el manual thinking para buscar proyectos con los que reducir la brecha digital en salud.  Y, en ese preciso instante, perdí el mundo de vista, dejaron de dolerme las flechas en la espalda, olvidé el sinfín de reuniones de defensa del proyecto, borré de mi mente todas y cada una de las palabras de desaliento escuchadas los últimos meses, nada… sólo sonaba Txarango y su “Quan tot s’enlaira” poniendo música y letra al momento.  Sí, me sentía como la mujer disruptiva número 11 que gracias al apoyo de todo un equipo de personas tozudas y a una empresa centrada en las personas, conseguía cambiar el rumbo de lo esperado, lo normal y lo habitual. 

Justo esta semana he leído dos posts que me han hecho pensar de nuevo en todas aquellas personas que “nadamos contra corriente para salir del rebaño” (definición no oficial de Sherpas20), ya sean héroes de lo cotidiano o rebeldes que rompen reglas. Y hoy quiero reconocer a todas las heroínas rebeldes disruptivas e intraemprendedoras que guerrean en muchas Organizaciones, ya que si no fuera por muchas de ellas, por su convicción extrema y su valentía, estoy convencida, que más de una “innovación” nunca sería realidad. 


Comunidad #sherpas20 en Barcelona cada vez más cerca de la cima
Así, por todo ello, me permito cantar alto y claro, esta estrofa de la canción de Txarango con la que empezó la 2ª desconferencia #sherpas20:

Cuando todo despega
Toco los sueños de puntillas,
Juntos podemos llegar más lejos.

Un largo viaje,
Ilusiones en las maletas,
Juntos podemos llegar más lejos.

Estuve tentando la suerte,
midiendo las palabras,
voy flotando en medio de los recuerdos.

viernes, 10 de marzo de 2017

La soledad de la corredora digital de fondo

Preparaba hace unos días mi presentación para la mesa redonda "Nuevos formatos de innovar y comunicar para emprendedores científicos" en el Congreso Nacional para científicos emprendedores. Conocí "en persona" a Andreu Prados con motivo de mi participación en la actividad Lessons learned de Biocat. Me había pedido contar a una juventud emprendedora que, incluso en una gran empresa farmacéutica, los recursos para comunicar no son ilimitados y nuestra comunicación digital estaba al alcance de todo el mundo.  Así, me puse a repasar y toquetear, sí, sí, toquetear pues cada vez que miro una presentación e imagino que voy a decir y como voy a hacerlo cambio algún texto, alguna imagen, o lo que sea!!! Y fue al llegar al cronograma de 20 años en Internet cuando se me fue la cabeza, retrocedí al 1995, recién licenciada en medicina y habiendo abandonado mi primer y único intento de MIR por batir un récord y entrar en el libro Guiness de los records.

Legendario modem de 56K
Eran mis primeros años usando Internet, eran, tiempos de modems de 56K, que para conectarlos (dejando sin teléfono a toda la familia) hacían unos ruidos extrañísimos. Y si conseguías entrar, que sensación más extraña navegar con Mosaic y esperar pacientemente a que "bajaran" las páginas a tu pantalla. Qué tiempos aquellos!!!! Se paseaba muy poca gente en Internet (nadie o casi nadie tenía conexión en casa), los navegadores permitían la navegación sin imágenes para no morir en el intento de ver algo y las páginas se escribían en rudimentario HTML.
En aquel entonces las pocas personas que empezábamos en Internet no éramos ni frikis, estábamos ya en la categoría de locos y locas. Pasé varios años en una empresa de servicios informáticos y de Internet en el mundo de la salud para la industria farmacéutica y tras mi primer embarazo le pegué un golpe de timón al rumbo de mi vida profesional y entré en una farma a llevar el proyecto de Internet. Mirando en la distancia que me permiten 17 años en todo esto, creo que ha sido una verdadera carrera de fondo. Los inicios no fueron fáciles, "un bicho raro en la oficina y encima médico" que va a dedicarse a Internet, mira tú, van a pagar a alguien para que "se divierta en la Red". Se sucedieron años de predicar Internet internamente, de mostrar que el canal era útil y de "vaticinar" (sí, sí gururear) que aquella superRed, algún día sería importante.
Así, casi sin darme cuenta, año tras año evangelizaba a propios y extraños del uso y sobretodo de la aplicación de Internet y sus servicios al mundo de la salud. Recuerdo con cierta nostalgia la sorpresa que provocaba que una persona licenciada en medicina y cirugía hubiese decidido dedicarse a la tecnología y me sonreía cuando decía que mi perfil no era técnico, que sólo era una médico curiosa. Y en 2008 aterrizaron con fuerza los medios sociales, la Red ya permitía navegar velozmente y ver videos sin interrupciones, todo crecía exponencialmente y sin freno: las webs y los blogs, los vídeos en Youtube, los curriculums en Linkedin y poco después las fotos en Instagram.

Bienvenidos y bienvenidas a la era de la participación y de la conversación, la era del todo se dice y todo se repite y se multiplica en los diferentes medios sociales y poco o nada se comprueba. Empiezan años de frenética actividad 2.0, llegan frases que ahora parecen sacadas del túnel del tiempo: las pantallas acercan la piel, el 2.0 da mucho sueño, si no fuera por todos nadie sería nada y tantas otras que van pasando por mi memoria.. Y ahora, con 22 años en Internet a mis espaldas me doy cuenta de la larga carrera de fondo recorrida. Me he cruzado con muchas personas en todo este tiempo y, pocas de ellas siguen hoy en todo esto. Y sí, seguir en este frenético mundo digital en el que todo está explicado, todo está comentado, todo está discutido y todo está dicho no es tarea sencilla. Cierto que con el paso tiempo te desinflas, como cuando acaba el enamoramiento para dar paso al amor, y así, casi sin darte cuenta vas desenamorándote del frenesí 2.0 y encarar tu madurez digital, más sosegada, más selectiva y más tranquila.

Mi primera presentación en slideshare hace 7 años. Como vuela el tiempo!!!!

Creo sinceramente que aquí estoy, más madura, más reflexiva y más sosegada. Muchos y muchas se quedaron por el camino, ya fuera por abandono "cuesta mucho cambiar la cultura corporativa en una gran y tradicional empresa como una farma", ya fuera por cansancio "esto del digital cansa mucho, 24x7 es morir en el intento" o bien por silencio administrativo "y encima se piensan que no hago nada". Así, concluyo que la salud digital es una gran y ardua carrera de fondo para la que no todo el mundo está preparado y además, gran parte del camino, ha sido en la más absoluta soledad. 

Y os preguntáreis, entonces qué es lo que más cuesta del 2.0?
llegar es fácil, lo difícil es mantenerse

lunes, 18 de abril de 2016

Enredada!

Y un día te llega un mensaje directo por twitter que no te esperas, a decir verdad, ahora entre mail y whatsapp nos pasa la vida y los DM's a menudo parecen de otros tiempos en los que nos comunicábamos "por delante y por detrás". Pues sí, una sociedad científica me hacía propuestas por DM. Y así fue como Pere Vilanova, responsable del Gabinete de Prensa de semFYC dió conmigo.
El mensaje me pedía un pequeño artículo sobre mi relación con los medios sociales desde un punto de vista médico y didáctico. A decir verdad no me llegaba la propuesta en el mejor momento, pues sigo con mi máster en dirección de comunicación más pallá que paquí. Saqué tiempo e inspiración y una vez publicado en Noticias semFYC hoy os dejo aquí el resultado:

Hace más de 20 años que “navego” en Internet buscando su aplicación al mundo de la salud. La vocación por la medicina me llegó de manera inesperada, siempre había querido ser farmacéutica, por aquello de hacer “pócimas”, pero a un año de la selectividad cambié de opción y la medicina pasó a ser mi centro principal de interés. En los tiempos de estudiante, en paralelo, desarrollé mi carrera deportiva como esgrimista de alto nivel y aparqué temporalmente la Facultad para organizar los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de Barcelona’92. Con la licenciatura en el bolsillo, exploré la aparición de Internet y su aplicación en el ámbito de la medicina. Gracias a estos diferentes puntos de mira orienté mi carrera profesional a explorar caminos no asistenciales estrechamente vinculados al mundo digital y la salud. Mi hijo, ahora ya camino de la adolescencia, definió de pequeño mi dedicación profesional: "mamá es médico y cura webs!".

Me apasiona la salud digital en todas sus facetas, la vivo intensamente como médico y como responsable de comunicación, eBusiness y RSC en un laboratorio farmacéutico. Interneteando desde 1995, puedo atribuirme el calificativo de veterana en la Red aprendiendo y creciendo con ella. Bajo mi punto de vista, el  gran cambio se produjo con la irrupción de los medios sociales, allá por 2006, cuando las personas pasaron a ser el centro del mundo digital. Desde entonces, los diferentes medios sociales nos han permitido acercarnos los unos a los otros y trabajar juntos para conseguir objetivos comunes.

Estoy en Twitter desde 2007, aunque en aquel momento, accedí y abandoné ya que no había prácticamente nadie. Volví en 2009 y ahí empezó mi pasión, y quizás adicción, por dicho medio social. Sí, me gusta hablar más de medios sociales que de Redes, ya que son eso, espacios en los que te relacionas, compartes y aportas con otras personas. De todos ellos es en Twitter donde más aprendo y crezco. Así, los dos congresos de la blogosfera sanitaria (2010-2011), el proyecto #salu20 con Menarini y la desconferencia del grupo Health Care Social Media Europe España (HcsmeuES) marcaron unos inicios intensos en el uso de Twitter en salud.  Desde entonces la red del pajarillo azul nos ha permitido abordar temas de salud en su más amplia expresión de manera interdisciplinar. En el timeline, a veces vertiginoso, tengo a mis referentes, sigo a las personas que me aportan e interacciono con inquietos y curiosos, que como yo, creemos y defendemos el uso de los medios sociales para mejorar en salud.

Participo y cuido uno de los puntos de encuentro de la esalud española, wikisanidad, un espacio en el que 5 administradores y más de 800 autores recopilamos y conservamos iniciativas y recursos como:
Y, se me quedaron cortos los 140 caracteres, por lo que en 2011 abrí mi blog personal Miraquebé, un rincón donde escribo sobre salud digital, muchas veces desde la difícil óptica de la industria farmacéutica. No soy muy constante en la escritura, voy corta de tiempo y me acerco a esa ventana “con una frecuencia de publicación desconocida cuando tengo algo que contar”. En los 5 años de vida bloguera acumulo 128 entradas que me han permitido reflexionar y debatir de manera más pausada.

Instagram mug de la colección #mugsdemonica
Estoy presente en la mayoría de medios sociales mayoritarios como son Linkedin, Youtube, Instagram, Facebook, Pinterest y alguno que otro. A decir verdad, hoy en día me muevo diariamente por Twitter, Instagram y Facebook para en ocasiones, dejarme caer por Linkedin, Youtube y Pinterest. En Instagram disfruto de la facilidad y velocidad de las imágenes, de lo mucho que se puede decir con una fotografía. Facebook es quizás mi espacio más personal donde me relaciono de manera informal con familiares y amigos. Cada uno de ellos tiene un sentido y una función, que, reparto a nivel personal/profesional.

Desde mi faceta más Menarini, en 2014 pusimos en marcha nuestro proyecto más 2.0: Juntos contra el aislamiento digital hoy conocido como movimiento #sherpas20. Tras la experiencia #salu20 y constatar que la masa crítica de profesionales sanitarios presentes en salud digital era menos de la esperada, impulsamos una iniciativa que “facilitase a personas y entidades un modelo de aplicación de iniciativas digitales en salud que permita dar respuesta a sus inquietudes y necesidades”.  Así, reunimos a 50 expertos y expertas de 14 ámbitos:  Medicina, Enfermería, Farmacia, Fisioterapia, Comunicación, Industria farmacéutica, Pacientes, Sociedades Científicas, Instituciones sanitarias y un Grupo mixto (Psicología, IT, RRHH, Documentación) en una desconferencia a partir de la que se elaboró y presentó en junio de 2015 un informe con propuestas para reducir la brecha digital en salud.

Así, los medios sociales y sobretodo la denominada actitud 2.0 me han permitido personal y profesionalmente acercarme a personas extraordinarias con las que compartir inquietudes, proyectos y algún que otro sueño. Y sin duda, una de las cosas que más aprecio en la eSalud es la horizontalidad que nos permite hacer realidad el liderazgo compartido en comunidad.

lunes, 1 de junio de 2015

Y llegó el 2.0 al market access y las RRII

Hace algún tiempo Jordi Domínguez y Joan Carles Serra me propusieron colaborar con ellos en el máster de Market Access y Relaciones Institucionales de EADA que codirigen. Acostumbran a pedirme que explique como medios sociales, 2.0 y alrededores pueden mejorar ... y en los puntos suspensivos poner aquello que más os convenga. Sí, sí lo que más os convenga, os interese, os inquiete, os sorprenda y/o os preocupe, ya que para bien o para mal, nuestra vida se ha vuelto digital y social.
Nunca fue más cierto

Busqué literatura sobre market access y/o relaciones institucionales 2.0 en la industria farmacéutica y a decir verdad encontré poco o nada. Así, sin tener ni referentes, ni presentaciones de amigos/colegas, ni artículos relacionados, decidí aplicar el sentido común y caminar por un camino diseñado para la ocasión:
  • Y llegó el 2.0 con los medios sociales a la salud
  • La primera impresión es digital
  • Comunícate, practica la omnicanalidad
  • Acércate y dialoga con tus stakeholders: de patrocinadores a protagonistas
  • 10 reglas para construir la confianza social de una farma
  • Uso corporativo de twitter
Me encontré debatiendo con 6 entusiastas alumnas sobre identidad, visibilidad y reputación digital de las organizaciones. Repasamos la importancia del mensaje sea en el canal que sea y la necesidad de acercarnos los unos a los otros, para compartir y colaborar a la búsqueda de resultados beneficiosos para todos. Vimos como es posible cambiar de papel cuando cambia el panorama y lo mucho que nos puede aportar un protagonismo compartido más allá del "patrocinio".

Acabamos en twitter, repasando las esferas privadas y públicas, profesionales y personales, individuales y corporativas, y, todas, apasionadas y desinteresadas de twitter convinimos que es quizás la mayor herramienta social a nivel corporativo que nos permite establecer contactos institucionales a un tweet de distancia.

Os dejo la presentación y si se os ocurren más usos, aplicaciones o reflexiones sobre MA y RRII, ya sabéis, soy todo oídos!!!!

domingo, 3 de mayo de 2015

Una cuenta, dos cuentas, tres cuentas.... Mejor un hashtag!!!

Parece que Twitter lleve entre nosotros una eternidad y no ha cumplido 10 años todavía. La conocida red de microblogging a golpe de 140 caracteres tiene más de 500 millones de usuarios y cada día se escriben más o menos 65 millones de tuits.

Y entre tanto usuario y tanto tuit, es necesario ir creando más y más usuarios????

Me hice esta pregunta hace unas cuantas semanas al leer que la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (SEMFYC) había decidido "dinamizar sus canales digitales" creando nuevos perfiles en redes sociales. La noticia decía textualmente:

"...nuevos perfiles de la semFYC en Twitter: uno internacional y otro de atención al socio. El primero de ellos ya se puede seguir, @semfyc_int, es un nuevo canal dirigido a la comunidad internacional de especialistas en Medicina de Familia y Comunitaria. El de atención al socio, semFYC responde, llegará próximamente y estará dedicado en exclusiva a dar respuesta a las dudas de sus cerca de 20.000 socios y socias." 

Analizando los perfiles que la SEMFYC tiene actualmente en twitter vemos:
  • Perfil corporativo @semfyc: con 12.200 seguidores
  • Perfil internacional @semfyc_int con 156 seguidores
Y parece que no son los únicos que se han lanzado a crear perfiles, así descubrimos @lafarmaciahoy de Faes Farma y seguramente podemos identificar muchas otras cuentas creadas para proyectos de marketing de lo más variopintos. Y adonde quiero llegar, pues que bajo mi punto de vista, ir creando perfiles para proyectos y proyectitos creo que es un error. Me muevo en Twitter desde 2007 y administro varias cuentas corporativas desde 2009 lo que me ha permitido ver pasar Twitter en todas sus facetas y variantes.
Así, a nivel personal tener "algo para tuitear", entablar conversaciones relacionadas con las múltiples y variadas facetas de tu vida y de vez en cuando ofrecer contenido interesante a tus seguidores es tarea ardúa pero posible.
Pon un hashtag en tu vida
Ahora bien, a nivel corporativo, donde el tono y los contenidos son otros, os aseguro que no es tan sencillo "tener algo que decir cada día". Es asequible retuitear contenidos de otros, e incluso fácil si tienes bien identificados referentes e influenciadores del sector en el que te mueves, pero tuitear contenidos propios ya cuesta un poco más (hay que tenerlos). Si además quieres opinar y/o crear opinión eso ya es mucho más difícil (debes conocer temas y el entorno, sin olvidar que en este caso mejor que lo hagas desde dentro de tu Organización que con una empresa subcontratada, pero éste es tema para otro post). 

Por todo ello, una cuenta, otra cuenta y aún otra cuenta más en una misma organización tienen, a mi entender, bastantes inconvenientes:
  • La fragmentación de tu audiencia: seguidores que "se pasan" a la nueva cuenta que parece más atractiva y los pierdes de la cuenta principal.
  • La falta de contenidos para todos los perfiles: para uno es difícil, para dos ya cuesta bastante, a partir del tercer perfil vamos a ser los reyes del retuit o a tuitear en el modo cuentagotas. 
  • Sudor y lágrimas para conseguir seguidores: parecía que con la cuenta corporativa teníamos una buena audiencia y ahora, con la nueva los seguidores llegan muy lentamente e incluso no llegan y conforme pasan las semanas el perfil no despega. 
  • La endogamia del retuit: si tenemos varias cuentas hay contenidos válidos para todas y al final podemos estar retuiteándonos en modo bucle propio.
  • ¿Quién administra las cuentas? O tenemos muchas personas para llevar los perfiles o si la misma persona los lleva todos, en poco tiempo, los tuits confluirán unos con otros.
El dilema/problema no es nuevo, quizás la novedad corresponda al manejo "in company" de twitter. Hace algunos unos años, cuando las cuentas corporativas eran compartidas y dábamos importancia a las personas que las llevaban, tras el tuit se añadía ^mm para indicar, en esta ocasión que el tuit era obra de Monica Moro por ejemplo. Eran tiempos en los que había más tuits originales que retuits, eran los tiempos de las buenas conversaciones  en twitter, eran tiempos sociales más allá del retuit sistemático. Ahora, parece que estemos en una carrera por tuitear contenido/información/links o todo junto, a ver quien tuitea más y a veces incluso sin leer.

Y llegaron  los hashtags, el # que nos permite agrupar conversaciones. Y, aquí quería llegar yo, no es más sencillo, más útil y más participativo usar etiquetas en lugar de cuentas? (que morirán demasiado pronto, seguro!!!). Si usamos hashtags podemos entablar múltiples conversaciones, con múltiples usuarios sobre múltiples temas clasificándolo todo con ese "cuadradillo" mágico. Si lo hacemos así economizaremos esfuerzos, no atomizaremos a nuestra audiencia e incluso, podemos crear tweetups/tweetchats para acalorados, intensos e enriquecedores debates.

Así, pues, pon un hashtag en tu vida y déjate de crear fantasmas digitales!!!!

sábado, 25 de abril de 2015

Hoy me siento mayor

Como de costumbre, una costumbre que ayer llegó a su cuarto año, los estudiantes fueron accediendo al aula y situándose al final, al final del final para ser más exactos. Cuando todos estuvieron sentados, las 5 primeras filas relucían vacías. Como de costumbre, les expliqué que no podíamos pasar las próximas dos horas así: yo en una tarima y ellos a más de 7 metros al final de la clase. Con lo dospuntocérica que soy yo, no sabían con quien se habían topado!!!
Lo solucionamos fácilmente, les dí dos opciones:
  • Que un voluntario bajase a la tarima y pasase las diapos mientras yo hablaba desde la 6a fila ó
  • Que todos se acercasen y entablásemos una "conversación normal"
Triste y sola se queda la facultad (viernes tarde) 
A pesar de sus resistencias optaron por la segunda opción y el ambiente se relajó. Así, todos más cerca los unos de los otros, empecé a contarles que Internet había cambiado y mientras lo hacía iba pensando que, para ellos, estudiantes de 19-20 años, Internet no había cambiado. Ellos, los millennials (y más de uno y una de la generación Z) , nacieron con la Red, crecieron con ella y están evolucionando con ella. Les hablé de "su prehistoria" cuando no había móviles, ni ordenadores en la mayoría de los hogares, y por supuesto ni imaginábamos el 3G que nos permitiría acceder a Internet en movilidad. Y ahí, explicándoles que habían módems de 57K y opciones para navegar sin imágenes (la única manera de no morir en el intento de leer una web en menos de 3 minutos) fue cuando, sin remedio, me sentí mayor. Tuve una extraña sensación de viaje en el tiempo, de aquellas películas en las que Hernán Cortés aparece en pleno siglo XXV rodeado de naves espaciales, uf, uf.

Y ellos empezaron a abrir los ojos como platos, por su cabeza pasaba gente que osaba salir a la calle sin un smartphone en el bolsillo, que no se acercaban a ninguna pantalla en días y casas desconectadas. Nos faltaba un clic, transitábamos ellos y yo por dos mundos alejados y distantes y les hablé de la identidad digital, de su identidad digital, que ellos podían construir y cuidar. Ésa fue la palanca, ése fue el motivo que se cerraron los portátiles y hubo un cambio postural adoptando posición de "esto me interesa". Empezó el diálogo, empezó el intercambio entre 40 personas interesadas por el mundo digital aplicado a la salud. Hablamos de como los estudiantes de medicina y biomedicina trabajan hoy de forma colaborativa gracias a herramientas digitales, convinimos que linkedin y twitter eran los dos recursos básicos y principales para los profesionales de la salud y, reclamaron que la facultad no dé la espalda a la esalud y empiece a incluirla en la formación que reciben. Ah, ni contaros el alucine general con apps y wearables!!!!

Abandoné la vieja facultad contenta por haber conseguido ser más interesante que Facebook y Whastapp aunque fuese sólo un par de horas. 

Os dejo a continuación la presentación que usé (català): 


domingo, 29 de marzo de 2015

¡OJO! Paciente inconsciente

Desde que empezaron las corrientes dospuntoceristas, lo primero que dijimos, y seguimos diciendo, es que el paciente debe estar en el centro del sistema. Apostamos por pacientes empoderados, corresponsables y epacientes a partes iguales, proclamamos que podían aportar mucho de lo que estaban sufriendo, y pusimos el acento en los "crónicos". Empezamos a escuchar sus historias, a leer sus blogs, a ver sus TED talks y a llevarlos en plan "cuenta tu caso" a congresos, jornadas y mesas redondas.
Regalos dedicados
Y todo cambió, algunos se informaron, se formaron, se asesoraron y crecieron en compañía de profesionales de la salud convencidos del cambio: la medicina participativa. Otros se convirtieron en verdaderas celebrities con agendas apretadísimas que a menudo evolucionan de evento en evento. Y finalmente empiezan a dejarse ver los más peligrosos, los pacientes inconscientes, los que pretenden ir más allá, mucho más allá, de lo que les debería estar permitido. 
El paciente insconsciente no es un fenómeno nuevo, algunos de mis "pacientes de cabecera" ya se han hecho eco de la situación antes que yo:
Y ante esta situación la discusión habitual, sobre la fiabilidad de los contenidos y las opiniones de salud en la Red, se vuelve a complicar. Ya sabéis que como médico, creo y lo he dicho en muchas ocasiones, que los pacientes son y deben ser los protagonistas de su salud, pero de ahí a convertirse en oráculos de dudosa procedencia para otros, pues va a ser que no.  Es verdad, que cada uno puede explicar, con más o menos gracia, como resuelve cuestiones de la vida diaria con su enfermedad. Es verdad, que compartir experiencias ayuda a mejorar y en muchas ocasiones a encontrar nuevas soluciones a "problemillas habituales". Lo que ya no es tan verdad e incluso es inexacto es que por el hecho de ser paciente uno pueda explicar "sentando cátedra" tratamientos y cuestiones médicas de diversa índole sin contar con profesionales de la salud ni con fuentes de información reconocidas. 

Justo el otro día, conversaba de estas cuestiones con Joan Carles March, uno de los profesionales más activos en la tarea de "corresponsabilizar a los pacientes" gracias a la escuela de pacientes de la Escuela Andaluza de Salud Pública. Desde hace años, se forman pacientes expertos en casi todas las comunidades autónomas con el objetivo de ser guía a otros pacientes. Así, Joan Carles debatía en su blog Pantallas ¿Saludables? sobre "Pacientes expertos, ¿sueño o pesadilla?" tras presentarse los primeros resultados de un estudio de evaluación de la formación entre pacientes en diabetes desarrollada por el programa paciente activo del País Vasco y la escuela de pacientes de Andalucía. El artículo es muy interesante y refuerza la idea de que los profesionales de la salud estamos para tratar y cuidar a los pacientes pero que transmitir "lo que se siente" no es posible. Interesantes son las 3 conclusiones finales:
  1. La concienciación y el empoderamiento son claves para conseguir pacientes capaces de tomar decisiones compartidas con los profesionales durante el proceso de enfermedad y poder modificar hábitos y estilos de vida.
  2. El aprendizaje entre iguales tiene un potencial inmenso, en colaboración siempre, con el trabajo de los profesionales.
  3. La formación entre pacientes consigue cambios y resultados positivos.

Por todo ello, OJO con los pacientes inconscientes, aquellos no formados y con poco sentido común que pueden complicar aún más, si cabe, este panorama nada fácil de la salud digital. Y quien sabe, si como apuntaba Joan Carles en nuestra conversación, en breve los autodenominados "pacientes expertos" deberán acreditarse como tales.

jueves, 28 de agosto de 2014

Noooor, no puedes !!!! ó sí?

Pertenezco al grupo de Whastapp Health 2.0 BCN que agrupa a las personas inquietas del mundo de la salud 2.0 de Barcelona y alrededores. Es un grupo (bastante multitudinario) que tan pronto discute cuestiones "de peso" relacionadas con la salud 2.0, intercambia información de interés, monta una cena "de traje" o comparte fotos de actividades variopintas.
Hace alguna que otra semana, Teresa Bau, periodista especializada salud y responsable de los contenidos en mHealth, nos compartió el artículo "Los tweetchats, la nueva herramienta de la industria farmacéutica para aproximarse a sus públicos" de Alba Sabaté. El texto me llamó la atención, ya que se refería a dos cuestiones que me interesan: los tweetchats y la industria farmacéutica. Me lo leí así como el informe de Patricia Alves y Jaclyn Fonteyne de Boehringer Ingelheim: How pharma Tweetchats can drive healthcare innovation.

Conforme leía me acordé de los tweetchats semanales que llevábamos a cabo en #hcsmeuES y de los 2 realizados desde Wikisanidad: #Appsalud y #Cambiacongreso y también recordé dos posts de este blog: TweetUP - TweetDOWN, tú eliges! y TweetChat, como participar y no morir en el intento. No voy a comparar los resultados obtenidos en los ejemplos citados en el artículo de Teresa (#ChatAfib o #ChatNSCLC) con nuestros ejemplos nacionales ya que #Cambiacongreso con 405 participantes y más de 5 millones de impactos rompió todas las estadísticas de un tweetchat de salud.

¿En una encrucijada?
Con todo ello ando inquieta, y quiero debatir (con todos los que os animéis a comentar este post, en twitter o como mejor os parezca) las posibilidades de un tweetchat convocado desde un laboratorio farmacéutico en nuestro país. Aquí las farmas están sujetas al Código de buenas prácticas de la industria farmacéutica y a la legislación nacional y autonómica entre otras normas aplicables, lo que supone enormes diferencias con otros países como Estados Unidos por ejemplo (varias veces me habréis oído decir que explicar en castellano los ejemplos USA es un recurso que gusta mucho, aunque luego, su aplicación aquí sea mínima).

Así, dándole vueltas queriendo y sin querer, hay 3 puntos en los que quiero fijarme:
  • Nuestra legislación, códigos y otros no permite a la industria farmacéutica "hablar" de medicamentos de prescripción directamente a población general, ni nos permite facilitar dicha información en espacios digitales abiertos, ni nos autoriza a "hablar" de ningún "tratamiento" con pacientes. Así, si se convoca desde una farma un tweetchat en twitter (espacio ajeno que escapa a nuestro control), cuando alguien "hable de lo que no toque" ¿Qué hay que hacer? ¿Decirle que allí no se habla de medicamentos, ni de tratamientos ni de nada parecido? A quién lo haga sugerirle que cambie de tema o abandone la conversación? Y si a pesar de todo, terceros mencionan sus medicamentos, cómo debe gestionar la farma la situación? 
  • La farma, para "controlar" el espacio podría fijar antes del tweetchat las reglas de juego: prohibido hablar de tratamientos, de marcas comerciales de medicamentos o de principios activos de fármacos. Pero esto sería ir en contra del propio medio, ya que un tweetchat en twitter "abierto" permite y promueve la participación de "cualquiera" que quizás no se leyó las reglas de juego (estamos en el espacio del yo digo lo que quiero cuando quiero y a quien quiero).
  • Si durante el tweetchat apareciesen preguntas sobre tratamientos el laboratorio deberá recomendar una y otra vez que que "ante un problema de salud la opción aconsejada es ir a buscar ayuda profesional" ya que no puede dar consejos ni recomendaciones de tratamiento a pacientes.
Seguro que hay más dudas y claro-oscuros en todo este asunto, seguro que alguno encontrará alguna pega más y seguro que con el tiempo iremos definiendo lo que sí y lo que no puede hacer una farma en twitter con sus medicamentos, pero de momento, y para que nadie se haga daño, quizás lo más sensato, es ajustarse a lo que marca la legislación y códigos vigentes, guste o no guste, nos lo creamos o no nos lo creamos.

Lo que sí puede y debe hacer la industria farmacéutica es ser parte activa en la conversación de salud 2.0 que se genere en España y creerse (los que en ellas trabajan básicamente) que los "espacios sociales" son sin duda una de las mejores herramientas disponibles hoy en día para acercarnos y comunicarnos los unos con los otros. Y vosotros, ¿Cómo lo véis?

domingo, 4 de mayo de 2014

"Eventóloga"

Me reía yo a gusto cuando mi amigo Xavier Alzaga me otorgaba el título de Eventóloga en uno de nuestros encuentros periódicos como junta directiva de la sección esalud del Col·legi de metges de Barcelona (COMB). Andábamos hablando de formación, de jornadas, congresos y eventos y discutíamos sobre las inquietudes de los profesionales de la salud en los medios sociales, sobre como ganar masa crítica para pasar del "mira que chulo el 2.0 en la salud" al "apliquemos el 2.0 a la salud para mejorar algo". Ambas cuestiones, que pueden parecer bastante próximas, es como si cada vez se alejasen más y más para seguir repitiendo evento va, evento viene que esto es actitud y todos tan contentos.

Imaginando
Pregunté a Xavier a que venía lo de eventóloga y él lo tenía claro: tú eres capaz de organizar un evento en un plis-plas: tema de debate, modelos de trabajo que van más allá de las ponencias magistrales y un trato "con mucho mimo" en todo momento (on-off, antes, durante y después). Y... pensándolo bien, sí, creo que Xavier tiene razón: disfruto organizando eventos en los que podamos hacernos preguntas y obtengamos alguna respuesta. 
He recordado los dos proyectos "presenciales" que más me han ilusionado en estos intensos años 2.0: la desconferencia de #hcsmeuES y las 11 sesiones #salu20.

La desconferencia #HcsmeuES ("jicsmiu" que decía el hijo de Irene con mucha gracia) la apuesta de 7 intrépidos soñadores que más que early adopters fuimos aventurer@s allá por el 2011 convencidos de que las cosas podían hacerse de otra manera, y así entre tuits y mails nos embarcamos a debatir y extraer conclusiones de lo que dijeron 70 personas un día soleado en Barcelona.
Las sesiones #salu20 recorriendo parte de la geografía española permitieron, entre otras muchas cosas, poner en valor lo que hacemos por nuestras tierras y no deslumbrarnos tanto con lo que se hace a miles de kilómetros de casa.

Mezclados y bien mezclados
El 2014 ha empezado con fuerza, unas jornadas de esalud en Asturias #esaludast diferentes no tanto por el formato (que algo hubo en los talleres) pero sí por conseguir lo que tanto decimos en la Red y tan poco cumplimos en la presencialidad: la mezcla de colectivos de salud. 

Este mes de mayo nos espera otra cita un tanto diferente, el primer congreso de Juegos de salud #juegosdesalud en el que tendremos la posibilidad de acercarnos al apasionante mundo de la gamificación.

Y hoy, al percatarme que la  3a jornada de salud 2.0 del COMB: "La teva identitat digital, té bona salut?" #salut20comb empieza a caminar he vuelto a recordar esas capacidades mías de eventóloga. He de deciros que ha sido preparada con mucho cariño, como se preparan las cosas que quieres y que te apasionan. Discutimos (de buen rollo y a tope como dice Jordi) el tema de la jornada, todo un reto teniendo en cuenta que las dos anteriores habían sido un éxito rotundo (redes sociales y apps). Queríamos ofrecer a los profesionales de la salud respuestas o al menos reflexiones sobre aquello que más nos frena y preocupa antes de lanzarnos al uso y disfrute de los medios sociales: quién somos, quién nos ve y como nos ven. Y así, día a día, paso adelante y algún paso atrás para coger aire, han dado como resultado para la mañana del 4 de junio un programa que nos entusiasma, con ponentes que nos ilusionan y experiencias de blogs que nos enriquezcan. Y también habrá streaming, seguimiento y conversación en twitter con #salut20comb y todo el debate y la conversación que os apetezca en "carne y hueso" y/o en las pantallas. Sólo una cosa más, pulsando aquí el programa y aquí las inscripciones (daros prisa que se llena pronto!).

Y si seguimos con ganas (que de momento no nos faltan) para principios del 2015 quien sabe si... podremos hacer que el #3CBS sea una realidad.

Nota: hahstags y eventos relacionados con la salud 2.0 los tenéis en la agenda de wikisanidad
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