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lunes, 31 de octubre de 2016

5 recursos para reducir la brecha digital en salud... 2 años después

Por segundo año consecutivo, gracias  a la propuesta que me hizo Montse Antonin el año pasado, tenía 4 horas de clase  con 50 alumnos y alumnas del grado de enfermería de la escuela universitaria Gimbernat. El objetivo era explicarles, con "sentido común y un poco de rabia", como está la esalud catalana. Los días previos, mi buen amigo Fredi, había hecho lo propio con la ehealth española y mundial, por lo que, confiaba en algunos conceptos aprendidos o al menos oídos. 

Mi presentación ya está disponible: "TIC i salut en el context català, seny i rauxa" (en català), pero no era de eso de lo que hoy os quería hablar, hoy tenía ganas de escribir para compartir y debatir la experiencia de probar una metodología, comprobar si funciona y finalmente considerarla para otros menesteres a futuro.

Así, tras explicar el proyecto Juntos contra el aislamiento digital y la metodología de la desconferencia del 4 de noviembre de 2014 en Madrid, me propuse probar el método Phillips 66 para definir los 5 recursos más efectivos para reducir la brecha digital. La propuesta era interesante por varios motivos:
  • Comprobar que a partir de un grupo numeroso (que finalmente lo fue menos pues 10 se me escaparon al ir a buscar tiza a secretaría), crear espontáneamente 2 grupos de 6 y 1 de 7 personas no era en exceso complicado.
  • Que las instrucciones para aplicar Phillips 66 eran simples y sencillas:
    • Formulación de la pregunta a la que hay que dar respuesta.
    • Se divide el grupo en subgrupos de 6 personas cada uno.
    • Cada uno de los componentes del grupo expone su opinión durante un minuto. Hay que elegir a un coordinador o coordinadora por grupo que será quien controle los tiempos.
    • Cada grupo elige una persona como portavoz encargada de anotar, resumir y presentar las opiniones del subgrupo al resto de participantes.
    • Una vez expuesto el resultado de cada grupo, se discuten las conclusiones.
    • La persona portavoz de cada subgrupo se reúne con los otros portavoces para intentar llegar a una propuesta consensuada entre todos.
  • Que podíamos buscar 5 recursos para reducir la brecha digital 2 años después de que lo hicieran los #sherpas20 con un público milennial a puntito de convertirse en profesionales de la salud.
  • Nos iba a permitir experimentar con una dinámica nueva, el Phillips66 y ver si podía ser útil para la segunda desconferencia #sherpas20.
Cuántos retos en tan poco rato, apenas 30 minutos para obtener un resultado que fuera: colaborativo, participativo y horizontal. 

Y dicho y hecho empezamos, coordinador o coordinadora de grupo con cronómetro en mano y portavoz tomando nota. Fin del tiempo, presentación de las 3 soluciones, A, B y C en la pizarra y solución final pactada entre las personas portavoces de los 3 grupos. Resultado impecable: 5 recursos ordenados del 1 al 5 consensuados y todas las personas implicadas convencidas de que cada una de ellas había aportado su granito o su montaña de arena.

Seguro que ahora os preguntareis, y al final ¿Cuál fue el resultado? Pues como ahora se llevan las infografías (y si miráis mi pinterest veréis que soy fan de ellas)  me he atrevido a plasmarlo en la que os incluyo en este blog.
No quiero acabar sin animaros encarecidamente a repetir el ejercicio y a publicar el resultado obtenido para ver si coincidimos u obtenemos resultados diferentes. Personalmente valoro lo que hicimos por el como y el porqué y me tranquiliza, comprobar que alumnos y alumnas de 21 años tienen las cosas más claras de lo que a veces creemos.



Por si os interesa hacer infografías he encontrado el artículo "Cómo conseguir que una infografía valga más que mil palabras" con unos consejos fantásticos.

miércoles, 10 de julio de 2013

Una mirada, una cena y un puñado de palabras

Somos un sector complicado, ni mejor ni peor que otro. En el sector farmacéutico cada uno va a lo suyo, corremos para ser los primeros en lo que sea e incluso, si hace falta pisar para llegar se hace con la justificación archioída de: el negocio es el negocio. Entre las "farmas" los famosos Co's, como cocrear, cooperar, colaborar y compartir no son términos habituales, no nos engañemos!!!
Pero llega un día, en el que una mirada, una cena y un puñado de palabras empiezan a cambiar las cosas. Así, en lo que parecía "un evento más" sobre salud 2.0, una reunión dedicada al e-marketing en la industria farmacéutica, una inquietud común empezó a cobrar fuerza. 
Y, esa inquietud, COMPARTIDA por varias personas en la mesa y en el público se fue desgranando hasta convertirse en una necesidad compartida. Necesidad de conocimiento de todos los que ya usan o piensan usar una tableta digital en visita médica. 
Toca, toca
Qué alegria!!!! Un problema COMÚN en el que todos coincidíamos y en el que a todos nos interesaba la opinión de los que "están al otro lado". Así, tras debate en la sala post-evento continuamos dándole vueltas al uso de tabletas en las visitas de los delegados de la industria farmacéutica.
Personalmente pienso que ninguno tiene las respuestas ideales, que seguiremos teniendo claros y oscuros al respecto, pero en lo que sí estamos seguros es en preguntar a los destinatarios finales ¿Qué les parece todo esto? 

Y, tras las miradas iniciales, en una cena intercambiando un puñado de palabras, con Anna Casanovas de Bayer decidimos intentarlo, y si... y si... y si.... hacemos una encuesta para difundirla entre los profesionales de la salud y les preguntamos ¿Cómo lo ven? 

Pues nada, liada la manta a la cabeza de nuevo, ya tenemos la flamante encuesta (revisada y comentada por los colegas del Foro digital de marketing farmacéutico) que ayer empezó a difundirse. Nuestro objetivo es modesto: recabar información para poder tomar decisiones en base a la opinión de los profesionales de la salud.

Pues poco más me queda por contaros! Si eres profesional de la salud y has leído hasta aquí, ya sólo te quedan dos cosas por hacer, contestar la encuesta (antes del 19 de julio si no lo has hecho ya) y ayudarnos a difundir para conseguir el máximo número de respuestas.

A los que lo hagáis, mil gracias desde ya y un fortísimo abrazo:



lunes, 29 de abril de 2013

Juntos y revueltos

El viernes 26 de abril participé en una mesa redonda sobre Apps de salud  (sí, ya sé, ahora parece que todo son apps y no existe nada más) invitada por la Societat Catalana de Medicina d'Urgències i Emergències (SOCMUE). Era su XX Congreso, cuyo lema: Urgencias, voluntad de ser creo que es bastante elocuente para reflejar los anhelos de este heterogéneo colectivo. 
Me reía yo sola al llegar haciéndome un autochiste:

Muy bien puestos la menda,
con Cristina Netto y Miguel Angel Mayer
Y en esas andaba, que me encontré sentada en la mesa para dar la charla. La sala estaba llena de caras expectantes y curiosas ante el tema propuesto. Reconocía algún que otro polo "fosforito" de los que ves cuando acuden los equipos de emergencias y sabía que si me pasaba algo estaría en buenas manos :)
Días antes, había pedido a mi TL una ayudita en cuanto a apps y urgencias. Tenía bibliografía, algunos amigos me habían pasado buenos recursos pero además quería saber, de primera mano, lo que llevaban en sus bolsillos (en sus smartphones) los profesionales de las urgencias y emergencias. Que mejor que escuchar a los que realizan el trabajo de campo que te cuenten en primera persona si lo que intuyes es cierto o no. 
No tardaron en llegar tuits con las respuestas procedentes de:
  • Médicos especialistas que hacen guardias
  • Enfermer@s de emergencias
  • Enfermer@s de urgencias
  • Técnicos de emergencias
  • Médicos "urgenciólog@s" y "emergenciolog@s"
Al principio, no me llamó la atención, ya llevo tiempo con much@s de los amig@s que pueblan mi TL y estoy acostumbrada a leer guardias, salidas nocturnas, charlas de RCP y otros menesteres relacionados con las urgencias. Lo que sí me llamó la atención, fue descubrir que la SOCMUE quizás es la primera sociedad científica integradora con la que tomo contacto. Habitualmente, en twitter, en charlas de eventos y congresos y allá donde nos preguntan, nos llenamos la boca explicando que los equipos de salud deben ser multidisciplinares, que los diferentes profesionales deben participar del proceso asistencial y... cuando nos "ponemos de bonito" cada uno se va con su Sociedad de turno a quejarse de lo que le dejan y no le dejan hacer las otras Sociedades. Y digo, yo, (por decir que no quede) que no sería más lógico y enriquecedor tomar nota de la SOCMUE y agrupar a los profesionales (independientemente de su procedencia académica) interesados en una determinada parcela de la ciencia/salud/medicina?

Bueno, mientras todos reflexionamos sobre ello (comentarios serán bienvenidos), una vez más, os dejo la presentación que preparé para el Congreso: 



domingo, 25 de noviembre de 2012

No teníamos webs y llegaron las apps

En garde!
Llevamos años discutiendo y debatiendo sobre los criterios a tener en cuenta para considerar un recurso en internet fiable en cuestiones de salud. En 1996 la fundación HonCode (Suiza) define su Código de Conducta para sitios web médicos y de salud centrándose en uno de los principales temas sobre atención sanitaria en Internet: la fiabilidad y la credibilidad de la información. Desde entonces, HonCode dispone de un sistema de certificación voluntaria basado en 8 principiosEn España, en 1999, se crea el programa de calidad y certificación Web Médica Acreditada (WMA) del Colegio Oficial de Médicos de Barcelona al que se adhieren los sitios webs que se comprometen a cumplir el Código de Deontología del Consejo de Colegios de Médicos de Cataluña y el Código de Conducta de WMA. Además de estos dos sistemas de certificación han surgido otros posteriormente pero la comunidad sigue emitiendo opiniones y razones diferentes para defender y atacar alternativamente posturas a favor y en contra de estos sistemas, sin llegar, a pesar del tiempo transcurrido, a ningún tipo de consenso global.

Han habido otros intentos de decálogos y recomendaciones que han querido guiar, sobretodo a pacientes y ciudadanos en la mejora de su criterio en cuestiones de salud para "fiarse" de lo que corre por la Red. También han habido intentos por agrupar y reunir recursos para pacientes, profesionales y otros colectivos en directorios, wikis y mil y un espacios que han dispersado el panorama. Lo que sí resulta sorprendente es que en todo este tiempo nunca nos hayamos atrevido a señalar con el dedo "lo que no es fiable" (directorio de recursos engañosos, erróneos, mentirosos????).

Y mientras estábamos con sellos sí, sellos no, decálogos y recomendaciones van y vienen han irrumpido con fuerza y en silencio las aplicaciones móviles de salud que nadie ha visto, ni validado, ni certificado, ni nada de nada. Parece que Apple ha estado estudiando medicina, enfermería, fisioterapia o haciendo un máster en salud para que miles de usuarios se descarguen variopintas apps, algunas con incidencia directa en su salud, fiándose de comentarios no reconocidos y número de descargas. Los humanos somos bastante así, años discutiendo si son churras o son merinas y sopapo al canto en la dirección contraria. 

Hace una semana  en el Monasterio de Poblet participaba en una mesa redonda sobre TIC y salud en la que los 4 ponentes hacíamos un viaje corto e intenso desde el 2.0 a las apps de salud. En el debate, se concluyó que había necesidad de regular el mundo de las apps pero todavía no disponíamos de la fórmula correcta: certificación, legislación como dispositivos móviles, decálogos y recomendaciones...
Ayer, en un reputado curso de ORL un otorrinolaringólogo, en el transcurso de su ponencia, mostraba a sus colegas una app para pacientes con apnea del sueño que en función del ritmo respiratorio y de los ronquidos lo despertaba y elaboraba el patrón del sueño para que por la mañana lo llevase en su iphone a su médico.

Ahora parece que hemos olvidado el 2.0, la actitud y los medios sociales para centrarnos en las apps que el "app-paciente" como dice Julio Mayol nos va a traer a la consulta. Hay que reconocer que los profesionales de la salud no ganamos para sustos y la tecnología nos ha vuelto a dar un revolcón. 

29 noviembre de 2012 a las 22h
Ante este panorama tan movido, tuit a tuit con mis colegas Miguel Ángel Mañez y Rául Ferrer nos hemos líado de nuevo y hemos propuesto a la comunidad de salud un tweetup (encuentro en twitter) el próximo 29 de noviembre a las 22h para, durante una hora, reflexionar sobre la fiabilidad de las aplicaciones móviles de salud (#appsalud).  No sabemos que resultará, tenemos ganas de conversar con otros profesionales e intentar responder a las 3 preguntas que nos hemos hecho:
  • Q1: ¿Qué criterios debemos tener en cuenta para fiarnos de una app de salud?
  • Q2: ¿Acreditación de las apps de salud? ¿Quién acredita?
  • Q3: Normativa legal, recomendaciones o sellos de calidad

¿Te lo vas a perder?

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