lunes, 12 de septiembre de 2016

Cao Lao, rosas blancas y banh xeo, la meca de la gastronomía vietnamita en Hoi An (Hué - Hoi An día 11 #vietnam16im)

Hoy nos toca cambio de hotel y de ciudad, abandonamos Hué y nos vamos a Hoi An. Salimos pronto, Bièn ha insistido en que tenemos por delante 3 horas y media de carretera ya que vamos a subir al Paso de las Nubes, el puerto de montaña Hai Van (Đèo Hải Vân) desde donde contemplar la península de DanAng. Al principio nos hemos imaginado una carretera similar a la rumana del Transfagarasan pero a decir verdad le falta mucho para parecerse. Subimos a 500 metros y cuando nos paramos a disfrutar  "de unas vistas espectaculares" nos encontramos con restos de guerra vietnamita, algunos cuentan que es una antigua fortificación francesa tiroteada por todas partes y un incontable número de vendedores de bebidas, comida y baratijas varias. Subimos un poco por la montaña buscando las tan renombradas vistas y a pesar de nuestro empeño todas ellas están cruzadas por innumerables cables eléctricos. Conclusión: la hora extra de coche te la puedes ahorrar y pasar por el túnel!!!

Gusanos de seda
Llegamos a Hoi An y nos acercamos a una fábrica de seda. Nos enseñan todo el proceso desde los gusanos (sí, los mismos que tenía yo de niña en una caja de zapatos agujereada), los capullos amarillos y como hilan la seda. Vemos a muchas chicas en sus bordadores bordando "a medida", sí, sí, das una fotografía y son capaces de bordártela igual, increíble!!! Hoi An parece ser la ciudad de todo a medida y en poco tiempo, la chica que nos acompaña insiste: si queréis un traje o un vestido os tomamos medidas y lo tenéis listo en 24hs, nuestros talleres y sus máquinas de coser, si hay trabajo funcionan las 24hs del día.
Hilando capullos de seda
Nos vamos a almorzar a la "old town" de Hoi An y probamos el típico Cao Lao de la zona (hecho con noodles, crouttons, láminas de cerdo, y lo más importante: agua de los pozos de Hoi An), que no nos entusiasma para nada, además de sudar como locos en la monísima y calurosa terraza del restaurante Citronella, hoy no nos han salvado del chorreo ni los ventiladores!

Salimos a turistear un rato por el casco antiguo de la ciudad, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en el año 1999. Cruzamos el archifamoso puente cubierto japonés del s.XVI empezado en el año del mono y acabado en el año del perro, es decir, 3 años después. El puente además lleva un templo incluido en uno de sus laterales y representa el auge de la comunidad japonesa en Hoi An. Luego vamos a visitar una abarrotada casa tradicional y la casa comunal de la comunidad china. Hace muchísimo calor y sabemos que nuestro hotel tiene piscina, no podemos resistirnos más, nos apetece dejarnos llevar por las calles y callejuelas de Hoi An pero lo dejaremos para más tarde, ha llegado el momento de refugiarse en el aire acondicionado y remojarse en la piscina.
El famoso Cao Lao
El puente cubierto japonés de Hoi An es el reverso de los billetes de 20.000 dong
Incienso con petición en la casa comunal de Phuc Kien de Hoi An
Vestido, traje???
A media tarde, tras el recovering en el hotel volvemos al asfalto, no queremos dejar pasar la que hasta el momento es la ciudad con el centro histórico más limpio, aceras en las calles y zonas peatonales. Pedimos un taxi y nos llega un simpático, educado y pulidito taxista con su flamante taxi verde. Nos acerca a la Old Town por la que nos paseamos arriba y abajo, debe ser un día especial ya que por doquier venden farolillos de papel con velas que todo el mundo deposita en el río. 

White rose
Llega la hora de cenar y nos decidimos por el restaurante Dac San Hoi An en el que probamos el resto de especialidades culinarias de la zona:
  • Won ton frito (pasta de arroz rellena de carne con verduras)
  • Banh xeo: tortitas saladas enrolladas con hierbas aromáticas en papel de arroz
  • Rosa blanca (white rose): gambas cocidas al vapor envueltas en papel de arroz 
No hace falta deciros que won ton, banh xeo y white rose nos entusiasman muchísimo más que el Cao Lao, así pues, buena cena rematada con buen café en una bonita ciudad, alguna cosa más? La noche ha caído sobre Hoi An que ha encendido sus múltiples farolillos de colores!

domingo, 11 de septiembre de 2016

Ciudades imperiales destruidas que juegan a ser reales (Halong - Hué día 10 #vietnamim16)


Empezamos el día a las 9h con Bièn, nuestro guía en la zona, para hacer turismo por la ciudad y alrededores. Como cada día el sol es abrasador y la temperatura ambiente, tempranito, ya ha pasado ampliamente los 30 grados, hoy la previsión es de 38 grados (si le sumamos el 90% de humedad ya sabemos que vamos a pasarnos el día chorreando!). 
Ciudadela de Hué
Nos dirigimos a la ciudadela de Hué, ciudad imperial que tuvo 13 emperadores. Casi todos los edificios del recinto han sido destruidos en cualquiera de las múltiples guerras en las que ha estado envuelto el país, por ello la mayoría han sido restaurados y muchos otros nunca se recuperarán. El palacio de Thai Hoa conserva el salón del trono aguantado por 80 columnas de madera. El trono está situado encima de 3 escalones que simbolizan el agua, la tierra y el cielo. Tras el palacio un edificio a la derecha para los mandarines civiles y otro a la izquierda para los mandarines militares. Nos paseamos por el recinto escuchando historias (como nos gustan, y este país si algo tiene son cuentos, leyendas y muchas historias) de reyes con 500 concubinas, tres mujeres oficiales y 148 hijos (menudos "machotes" de la época). Pasamos de pabellón a pabellón buscando la sombra para no morir en el intento y, al acabar, aparece sonriente nuestro chófer con su furgoneta fresquita, agua fría y unas refrescantes toallitas que nos devuelven a la vida.

Mientras secamos el sudor en nuestro vehículo nos vamos a la pagoda de Thien Mu, la "dama celestial". Siendo honestos, no diré aquello de  vista una pagoda vistas todas pero casi, ya que la mayoría repiten estructura y significado. Hemos caminado la pagoda hasta el final y coincidimos con una plegaria de sus monjes. Todos van vestidos de amarillo y llevan en la mano algo parecido a un rosario mientras repiten oraciones dando vueltas alrededor de lo que parece el altar. Nos sorprende la juventud de algunos monjes, niños que difícilmente llegan a los 14 años y cuando preguntamos a Bièn nos cuenta... una historia: así, cuando en una familia budista nace un niño y se pone enfermo, la familia asume que su hijo "no ha nacido en el buen momento" y lo llevan a la pagoda con la esperanza que los monjes lo recuperen. Cuando el niño crezca podrá decidir si se queda o se va de la pagoda.
Monjes de plegaria en la pagoda
Cociéndonos con alegría en la tumba de Minh Mang
Es pronto para ir a almorzar y decidimos acercarnos a la tumba de Minh Mang, el 2º emperador de la dinastía que reinó en Hué. La tumba, vista desde el cielo, representa una persona estirada, con la cabeza en la colina de Cam Vie y las piernas hacia el mar. Acabamos la visita empapados en sudor, si no hemos llegado a los 40 grados nos hemos quedado muy cerca, vamos a comer a ver si nos secamos un poquillo!

Sombreros cónicos handmade
Paradita en un restaurante local correcto y punto. Cruzamos la carretera para visitar lo que nosotros europeos acomodados, creemos que es una fábrica de sombreros cónicos, de Nón Lá  y resulta que "la fábrica" es una chica con un tenderete donde cose sombreros. Nos cuenta y nos enseña que la cosa es sencilla, a partir de una estructura se pone una capa de latania (un tipo de palmera), ahora se puede poner alguna ornamentación (escenas de la ciudad recortadas en papel de periódico) que se verá a contraluz para colocar una segunda capa de latania, coser y barnizar para proteger, sombrero acabado. Sólo nos faltará ponerle la cinta para sujetarlo al cuello y que no se nos caiga.

Es momento de volver al "recovering" del aire acondicionado del hotel, piscina y paseo por el caos y la suciedad de Hué antes de la "cena real".

Arte en el plato
Bièn nos pasa a buscar a las 19h y nos acompaña a un restaurante para disfrutar de la turistada de cenar vestidos de Rey, Reina y mandarines. Horribles y horrorosos disfraces que además nos dan muuuuuucho calor, y de eso ya tenemos suficiente, hacemos 4 fotos de compromiso (ninguna de las cuales vamos a publicar) y empezamos a cenar. Delante nuestro, en un restaurante vacío, dos músicos y una cantante nos ofrecen canciones tradicionales mientras degustamos platos "reales" adornados con pájaros y barcos confeccionados con patatas, zanahorias, calabacines, pepinos y otras hortalizas. Buena comida pero cena triste en un restaurante sin nadie más. A las 20'30h ya hemos acabado, Xavi busca un café que no encontramos por ningún sitio y optamos por un helado en una de las pequeñas tiendecitas que salpican las aceras.

Vuelta al hotel, el aire  acondicionado nos espera y a pesar de los 33 grados nocturnos al exterior, volvemos a plancharnos en la cama. Estamos sorprendidos que, a pesar del cambio diario de cama, el cansancio nos ha permitido dormir bien sin "extrañar" nuestra camita. 

sábado, 10 de septiembre de 2016

El tótem de la fertilidad y rollitos vietnamitas, juntos pero no revueltos (Bahía de Halong - Hué dia 9 #vietnamim16)

Halong family
Queremos ver salir el sol en la bahía de Halong, nos pegamos el madrugón correspondiente, a las 5'30h estamos en cubierta (seguimos en el crucerito de 24hs) pero las nubes y los acantilados nos esconden el sol, cuando por fin lo vemos ya está arriba en el cielo, así pues, amanecer perdido!
A las 6'30h nos han preparado una pequeña sesión de tai chi en la cubierta principal, a pesar de la hora, sudamos y chorreamos más de lo habitual, si eso es posible. Al acabar bajamos a secarnos al aire acondicionado del camarote y vamos a desayunar al comedor. 


La bahía desde la cueva
A las 8h ya estamos en la barquita que nos lleva de visita  a la cueva Hang Sung Sot. Es una cueva con 3 estancias imponentes en las que sucesivamente reconocemos un mono cogido a una palmera, una cara de piedra y como nos dice Mike "un dedo o un cañón que ha disparado una bomba", explicación bondadosa de lo que a nosotros nos parece un "pene como una casa". Por suerte las guías de viaje nos dan la razón y comentan que los habitantes de la zona veneran "el enorme falo" como símbolo de la fertilidad. Nos reímos por la iluminación del impresionante falo, y nuestro guía repitiendo que es un cañón!!!!!


Y la bahía de Halong es el reverso de los billetes de 200.000 dong
Cursillo de cocina de rollitos!!!
Su linea aérea, no está nada mal!
Vuelta al barco donde nos enfrascamos en un
cursillo de cocina para hacer rollos vietnamitas cocidos envueltos con papel de arroz, divertido hacer rollitos! Al acabarlos es el momento de almorzar, hoy toca brunch a las 11'30h. 
A las 12h estamos desembarcando, campana y se acabó el crucero. Avistamos rápidamente a Van en la terminal, que ilusión!!!! 

Ligeritos nos subimos a la furgoneta, nos esperan al menos cuatro horas hasta llegar al aeropuerto y volar a Hué
Nos despedimos de Van en el aeropuerto de Hanoi, ahora ya no lo vamos a ver más seguimos viaje hacia el sur. 
Primer vuelo con Vietnam airlines y a decir verdad confortable y amable, al menos te dan una reparadora botella de agua fría como bebida de cortesía, mira que bien!!!
Aterrizamos en Hué sin contratiempos y a a salida nos espera Bièn, nuestro nuevo guía para un par de días.

viernes, 9 de septiembre de 2016

Bienvenidos a "LLoret Halong", la bahía llena hasta la bandera! (Nin Bih - Bahía del Halong, día 8 #vietnam16im)

Los polis y su radar
Nos hemos despertado pronto, hoy nos tocan tres horas de ruta hasta llegar a la bahía del Halong para iniciar un pequeño crucero de apenas 24hs con un barco mediano. En el trayecto nos para la policía pues quiere ponernos una multa por exceso de velocidad (íbamos a 42 km/h cuando según ellos el límite era 40 km/h). Nuestro conductor discute y discute, muestra el código de circulación y hasta llama a un amigo buscando una rebaja que al final no consigue, así deberá volver al mismo punto para abonar los 60 euros de castigo. Y ahí mi primera sorpresa, ha de volver al mismo sitio? país de "comunismo democrático" de hacerlo, volviendo al mismo punto pagarás la multa a quien te la ha impuesto y así, de tus 60 euros, 30 (10 para cada uno de los 3 polis) ya no pasarán de ahí, y se quedarán en su bolsillo. De los 30 restantes, 10 más se los quedará su superior por lo que la resta final que llegará al Estado será de apenas 20 euros. Y eso? Van nos cuenta que es la manera que tiene este país de gestionar su comunismo.

Hemos perdido 30 minutos y seguimos avanzando por carreteras con vehículos en contra dirección, cambios de sentido y cruces allá donde haga falta.  Por fin llegamos al puerto, nosotros y miles de personas más, calor insoportable, gente sudando y muchas quejas, como dirían mis amigos italianos "un casino". Por suerte entre el caos, aparece un simpático vietnamita con "3 dedos cortados" que nos rescata y nos lleva a una barca. Van nos comenta que en el barco seremos 26 turistas en 13 camarotes.

Llegados al barco, reunión en el comedor para descubrir, entre otras cosas, que somos los únicos españoles: Francia, Luxemburgo, Marruecos, Alemania y nosotros, que buena combinación!!! Mike va a ser nuesstro guía en el barco y nos cuenta el programa mientras empezamos a degustar el "seafood": por la tarde tendremos bañito en una playa y paseo en canoa por la bahía, buen plan! Comemos la mar de bien, nos recuperamos en el camarote con el aire acondicionado, bañadores y a la playa. Llegamos a la isla de Ti Top, un amigo ruso de Ho Chi Min al que regaló esta isla de la bahía del Halong. La isla es de pago y la playa artificial con agua caliente y verdosa, más caliente que la de la bañera de casa.
Kayaquer@s
Llega el momento del kayac y es una maravillosa sensación remar entre montañas que aparecen como por arte de magia. Escuchamos truenos y vemos relámpagos pero no se acercan lo suficiente y conseguimos concluir la fantástica excursión en canoa, hemos estado una hora remando entre montañas y montañitas que nos han saludado desde el agua. Volvemos al barco y es el momentazo "aperitivo en cubierta viendo la puesta de sol". Un sol rojo y redondo, a pesar de las nubes, nos regala un cielo y unas aguas de un naranja intenso!!!

Puesta de sol sin palabras

Toca ducharse, el bochorno y el calor no nos abandonan ni cuando se va el sol, y mira que lo hace pronto ya que antes de las siete es negra noche. Los camarotes del barco son perfectos con lavabo individual y una bonita ducha, creo que ahora le veo el sentido a la expresión "lujo asiático". Llega la cena, un cocinero se marca unas gambas al vodka y nos quedamos hipnotizados viendo como cae la noche en la Bahía del Halong.

jueves, 8 de septiembre de 2016

Capitales venidas a menos y paseo en Sampan (Lao Cai - Ha Noi - Nin Bih, día 7 #vietnam16im)

Literas, como en los viejos tiempos
A las 4'35h llega nuestro tren a Hanoi, como nos recuerda Marina: la ciudad que nunca duerme. Es cierto, a esas horas, cuando hace un poco menos de calor, la ciudad hierve en frenética actividad. Por suerte nuestra agencia nos ha reservado habitaciones en un hotelito cercano al que nos dirigimos medio dormidos. Allí descansamos un poco, nos duchamos, desayuno y ya volvemos a estar listos para seguir con la ruta. A las 8h se persona Van, nuestro guía, con furgoneta y conductor para llevarnos a Nin Bih, la denominada bahía del Halong interior. Salimos de Hanoi y tomamos la autopista, o al menos así la llaman ya que cualquier parecido con una de las nuestras es pura coincidencia: gente caminando, motos por todos lados, coches, animales y gente más o menos cargada, con bicicleta o balanzas de bambú que la cruza y por si todo esto nos parece poco, algunos incluso son capaces de cambiar de sentido. Y en el caos organizado a la vietnamita siempre suenan las bocinas, y pita que pitarás pero seguro que te apartarás!!! 

Ciudadela de Hoa Lu
Llegamos a un palacio, Hoa Lu, antigua capital de Vietnam en el s. X durante 50 años: Dèn Thò Vua Din Tiên Hoàng (Palacio del rey Din Tiên Hoàng). Van nos cuenta un cuento: había una vez un rey que reinaba con sus amigos y un día uno de ellos le robó mujer y reino. Por ello, dentro de la ciudadela llegamos al esperado templo, en el centro el rey y en los laterales la familia. Hace muchísimo calor, no sé si es el día más caluroso hasta el momento, pero corremos el riesgo de morir cocidos, buscamos la sombra de los pocos árboles del recinto, pasamos por un patio, por otro y ya está, visita "de cortesía" realizada!
Cabra salteada y pollo con tamarindo
Van nos lleva a un restaurante en el que nos recomienda dos especialidades de la zona: cabra salteada y arroz quemado. La cabra no nos gusta demasiado. Nos cuentan que en Vietnam no se cocina con sal, toda la comida se acompaña de salsas que sustituyen a la sal.

Y casi cuando estamos a punto de irnos Van nos da una fantástica clase de palillos. En Vietnam los niños y niñas han de usarlos corrientemente a partir de los 3 años y según por donde los coges demuestras tu educación (lo ideal es cogerlos por el tercio medio, (ni muy arriba ni muy abajo), 1 palillo siempre fijo y el otro aguantado por el pulgar y el índice que es el dedo que se mueve. Cuanto más juntos los mantengas es que mejor los usas.


Paseo en carro
Esperamos a que el sol baje un poco, en Vietnam a las 18'30h empieza a oscurecer y a las 19h ya es negra noche.  Nos subimos a un carrito tirado por bueyes conducido por una risueña vietnamita que nos lleva hasta el pequeño embarcadero de Tam Coc en el que nos subimos a unas pequeñas barcas de madera, "juncos" por parejas para hacer un paseo tranquilo por el río Ngo Dong. Aún no hemos ido a la bahía de Halong per, por las fotos vistas,  es como si los atolones de la bahía hubiesen invadido y colonizado tierra firme, las enormes formaciones rocosas aquí se encuentran rodeadas de vegetación y campos de arroz formando un paisaje único. Llegamos a una cueva mientras nuestro barquero rema rítmicamente, el agua está en calma, parece un espejo y sólo se escucha la entrada y salida de los remos al agua. Y en silencio admiramos un paisaje con unos decorados nunca vistos, con una luz brillante que potencia los verdes y los azules en claro contraste con las nubes blancas y sedosas que parecen salidas de un capítulo de Teletubbies!!!!

Calma absoluta en Tam Coc
Fantástico paisaje
Navegando en la cueva
Nos vamos al hotel, un enorme edificio feo y vacío, nos volvemos a duchar, no paramos de sudar!!! Salimos a las 19'30h a la búsqueda de un sitio para cenar y nos dejamos caer en lo que quiere ser un restaurante francés o al menos de habla francesa. Hamburguesas en la carta, a por ellas!!! Lástima que sean cuadradas y sepan poco a hamburguesa; una vez más comida no asiática mal hecha. Y de vuelta al hotel empezamos a reirnos de la hamburguesa cuadrada sin gusto a hamburguesa, vamos que la han clavado!!!! A dormir que al día siguiente tenemos bastantes kilómetros hasta la bahía del Halong.
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